Un proceso de desarrollo de plan de vida

Salvavidas en una playa de dunas

Foto por DanBrady (via Flickr)

“Una vida bien escrita es casi tan rara como una vida bien vivida.” – - Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, pensador y ensayista inglés.

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Estoy firmemente convencido de que ser feliz y tener una vida plena no es cuestión de suerte, circunstancias o habilidades especiales. Cualquiera puede conseguirlo si sigue un método adecuado. El problema es que no existe –o al menos yo no lo conozco– un proceso sencillo y claramente definido, que integre tanto la teoría como la práctica necesarias. A lo sumo, existen multitud de ideas, técnicas y herramientas desarrolladas por muchos autores diferentes, cada uno tratando un aspecto específico del asunto, y con audiencias y objetivos distintos.

Así que después de varios años leyendo a los “grandes” de la productividad y del desarrollo personal, y tras unas cuántas semanas de maduración, decidí crear lo que he denominado mi propio proceso de desarrollo de plan de vida. Aprovechando mi formación como ingeniero, e inspirándome en los procesos ágiles de desarrollo de software, poco a poco le fui dando forma. Finalmente, creo que he conseguido crear un proceso natural, sistemático y flexible, pero sobretodo útil y práctico.

Hoy pongo a vuestra disposición un esbozo de este proceso, con la esperanza de que lo pongáis a prueba, y así recibir críticas constructivas para pulir, desarrollar y mejorar el proceso durante los próximos meses. ¿Me ayudáis?

El proceso de un vistazo

Como los procesos ágiles de desarrollo de software, el proceso de desarrollo de plan de vida (DPV) está basado en una serie de actividades que deben ser llevadas a cabo de forma continua y simultánea, con objeto de crear nuestro plan de vida. Cada cierto tiempo debemos poner a prueba el producto –nuestro plan de vida–, revisando su validez y funcionamiento. El objetivo es crear un plan que se adapte a nuestras especificaciones particulares –nuestra misión y pasiones vitales–, y que podamos ir adaptando, ajustando y mejorando en sucesivas iteraciones del proceso.

El proceso DPV está formado por 4 actividades principales: introspección, diseño de los pilares vitales, construcción del plan de vida y ejecución del plan. En cada iteración del proceso –que puede durar de 3 meses a un año– es necesario llevar a cabo las 4 actividades, aunque conforme vayamos puliendo nuestro plan, unas actividades irán ganando más protagonismo y otras lo irán perdiendo.

Generalmente, en las primeras iteraciones haremos un mayor hincapié en la introspección, trabajando solo un poco en los pilares vitales y en la construcción del plan, y apenas poniendo en marcha unas pocas ideas iniciales. Sin embargo, conforme vayamos ganando experiencia y afinando nuestro plan, será necesario trabajar más en el diseño y la construcción. Tarde o temprano, casi todo el esfuerzo terminará recayendo en la ejecución, el día a día, y sólo habrá pequeños cambios en los pilares vitales y el plan en la medida en que haya cambios en nuestra misión, pasiones, prioridades, fortalezas y valores.

Introspección

Hay sólo dos cosas que deberían importarnos en la vida: dedicar todo el tiempo que podamos a las cosas que nos gustan –nuestras pasiones–, y el legado que dejemos cuando ya no estemos en este mundo –nuestra misión. Todo lo demás debería estar supeditado a estas dos cosas. Por tanto, durante la instrospección debemos definir claramente qué es lo que nos apasiona hacer, y nuestra misión. Ambos deben permitirnos levantarnos por las mañanas con más energía, darnos claridad a la hora de tomar decisiones, y mantenernos enfocados para hacer lo importante e ignorar lo que no lo es.

Además de la misión y lo que disfrutamos hacer, también tenemos que averiguar cuáles son nuestras fortalezas naturales –habilidades que ya poseemos y que nos hacen distintos a los demás–, nuestras prioridades vitales –aquellas cosas que tienen más importancia para nosotros dentro del cuadro general–, y nuestros valores personales –que gobiernan nuestras conductas de forma innata. Las fortalezas serán fundamentales para impulsarnos durante todo el proceso; las prioridades nos ayudarán a tomar decisiones y mantener el enfoque; los valores serán los que darán cuerpo a los pilares vitales.

Diseño de los pilares vitales

Durante esta actividad trataremos de definir los 6 pilares básicos sobre los que se sustentará lo que nosotros consideremos que es una vida plena y feliz. A partir de nuestra misión, pasiones, fortalezas naturales, prioridades vitales y valores personales, tendremos que crear un esbozo de en qué dirección queremos desarrollarnos el los aspectos clave de nuestra vida: personal, familiar, financiero, profesional y social.

Hay que resaltar que estos pilares no son el plan, sino el plano con el que lo construiremos. Unos pilares sólidos –coherentes con el resultado de nuestra introspección–, facilitarán la construcción de un plan que funcione. Sin estos pilares, el plan será como un amasijo de proyectos y actividades sin forma ni propósito.

El sexto pilar, como no podía ser menos, es un sistema de organización personal que nos permita ser productivos, en el sentido de estar siempre enfocados en nuestro plan, haciendo lo importante e ignorando lo que no lo es.

También es importante notar que durante este proceso de diseño, es posible que surjan nuevas fortalezas y valores a desarrollar, con el fin de sustentar adecuadamente los pilares vitales. Por ejemplo, si pretendemos retirarnos con 55 años pero no somos fuertes en finanzas, quizá debamos aprendere sobre inversiones, o puede que sea necesario desarrollar el valor de la disciplina para poder ahorrar todos los meses una cantidad –o las dos cosas.

Construcción del plan de vida

Con unos pilares sólidos, coherentes y bien diseñados, es hora de construir una estrategia –qué tenemos que hacer–, y un plan de acción –cómo vamos a hacerlo– para cumplir con nuestra misión.

Por cada pilar vital, extraeremos una serie de objetivos y metas a alcanzar. Estas metas nos darán la pista de qué proyectos tendremos que acometer –teniendo en cuenta que los resultados sean medibles, alcanzables y limitados en el tiempo–, y qué recursos serán necesarios. Una vez definidos, y teniendo en cuenta las prioridades definidas en la introspección, podremos decidir qué acciones concretas deberemos llevar a cabo, y en qué orden.

Si durante el diseño de los pilares vitales descubrimos nuevas fortalezas y valores a desarrollar, tendremos que tenerlos también en cuenta, añadiendo las estrategias y planes de acción necesarios para desarrollarlos.

El resultado final será un plan de vida o mapa que nos guiará en la toma de decisiones y el trabajo diarios.

Ejecución del plan

Sólo falta probar si el plan de vida funciona. Para ello, con el plan en mano, deberemos trabajar según ciertos principios vitales universales –simplicidad, constancia, proactividad, interdependencia, desapego, etc.–, y ciertos hábitos de trabajo productivos –enfoque, recopilación, procesamiento, organización, revisión, ejecución, etc.

Tras un cierto período de tiempo, generalmente entre 3 meses y un año, deberemos analizar el resultado. Tendremos que ver en qué medida el plan de vida que hemos construido nos permite cumplir nuestra misión, y disfrutar de las cosas que nos gusta hacer. Y en función de ello, llevar a cabo la siguiente iteración del proceso –introspección, re-diseño de los pilares vitales, modificación del plan de vida y nueva puesta en marcha–, realizando los ajustes que sean necesarios.

Características del proceso

Después de haber visto muchas técnicas y enfoques de diferentes autores, creo poder afirmar que el proceso de desarrollo de plan de vida que propongo tiene algunas características únicas muy interesantes:

Es natural, pues permite desarrollar el plan de vida de manera progresiva por medio de las iteraciones –de la misma forma en que evolucionamos los seres humanos a lo largo de la vida–, adaptándolo, mejorándolo y puliéndolo con el paso del tiempo. Conforme ganamos experiencia, aclaramos nuestras ideas y cambian nuestra misión y pasiones, obtendremos idealmente un plan más perfecto, que nos permitirá vivir una vida plena.

Es sistemático, pues está compuesto de una serie de actividades, principios y hábitos perfectamente definidos, probados y repetibles por cualquier persona que lo desee. De hecho, este proceso está inspirado en un modelo de desarrollo de software bien conocido, denominado desarrollo ágil, que ha demostrado ser muy efectivo para este tipo de ciclos progresivos y naturales de desarrollar cosas.

Es flexible, pues se adapta a la misión, pero sobre todo a las cosas que nos apasionan, las prioridades, fortalezas y valores de cada uno. Se puede y se debe aprovechar cada iteración para construir, pulir y mejorar diferentes aspectos del plan de forma individual y progresiva. Así, por ejemplo, quizá quieras empezar construyendo un sistema productivo sólido –con el fin de tomar el control de tu día a día– y un primer esbozo de sistema financiero. Luego, en una segunda iteración, darle unos retoques a tu sistema productivo, desarrollar completamente la parte financiera, y comenzar con tu carrera profesional. En una tercera, esbozar el resto de pilares, mientras mejoras las finanzas y mantienes tu sistema productivo tal y como está… y así sucesivamente.

El plan de vida y la felicidad

Si definimos nuestra misión, pasiones, prioridades, fortalezas y valores honestamente; si diseñamos unos pilares coherentes; si construimos un plan de vida con base a esos pilares; si lo ponemos en marcha practicando ciertos hábitos productivos y siguiendo principios vitales universales… ¡entonces nos estaremos autorrealizando –quinto nivel de la pirámide de Maslow–, y estaremos viviendo una vida plena y feliz!

En definitiva, este proceso de desarrollo de plan de vida apoya perfectamente la idea de que la felicidad no es un fin, sino un estado o actitud hacia la vida. Es el resultado de vivir este proceso vital.

¿Qué te parece este proceso? ¿Crees que integra todo lo necesario? ¿Te animas a probarlo y compartir los resultados? Colabora dejando tu comentario.

ACTUALIZACIÓN: Gracias a Estevo Raposo de ProductividadPersonal.es, ya está disponible un diagrama del proceso de desarrollo de plan de vida en la sección de descargas. Para que podáis ver todo el proceso globalmente, sin perderle la pista a lo importante.

36 comentarios

  1. ¡Excelente post! Yo añadiría un punto más de control de imprevistos. Podemos trazarnos un plan excelente, y ejecutarlo bien, pero hemos de tener en cuenta que nos pueden pasar cosas en la vida que nos pueden hacer cambiar de dirección sin quererlo. Tener previsto esto es crucial, porque nos permitirá adaptarnos mejor a estas nuevas circunstancias.

    Por otra parte, en cuanto a esta afirmación

    “Estoy firmemente convencido de que ser feliz y tener una vida plena no es cuestión de suerte, circunstancias o habilidades especiales”.

    Estoy de acuerdo en parte con esta afirmación. Sin embargo, creo que el simple hecho de nacer en sitio u otro ya marca mucho la vida de cualquier persona. De ahí, que sea necesario recordar que no siempre una persona tiene lo que quiere, sino lo que le toca. Por eso mismo, nunca debemos olvidar la importancia de ayudar a los demás.

    Es más, yo lo incluiría como un punto más en cualquier plan de vida.

    ¡Muy buenas ideas!
    .-= Lo último publicado por Aitor Calero García: ¿Quieres conseguir un empleo? Trabaja gratis en tiempos de crisis =-.

    • @Aitor:

      Muchísimas gracias por tu retroalimentación. La verdad, me resulta muy valiosa :-D

      En primer lugar, el control de imprevistos está implícito en la propia dinámica iterativa del proceso. La idea es que cada cierto tiempo –que no tiene por qué ser fijo, o en cualquier caso puedes adelantar sobre la marcha– realices una iteración o revisión de tu plan. Es ahí donde tienes/puedes hacer los ajustes que consideres necesarios, no sólo en tu misión, valores, etc., sino también en el plan de acción, en función de imprevistos o, simplemente, de cambios de prioridad.

      En cuanto a la frase que resaltas, bueno, nunca digo “tener todo lo que quieres” sino “ser feliz y tener una vida plena”. Estoy de acuerdo contigo en que el lugar donde naces y vives condiciona el tipo de cosas que puedes hacer o conseguir, pero eso no debe impedir que seas feliz o tengas una vida plena. Yo soy de la “escuela” de Stephen Covey, en el sentido de que no importa las adversidades que te haya tocado vivir: cómo te sientes y cómo encaras la vida es algo que depende exclusivamente de ti, no de factores externos –el principio de proactividad en acción.

      Y en relación a ayudar a los demás, yo lo incluiría en el pilar “desarrollo del aspecto social”. La idea con estos pilares vitales es precisamente que puedan acoger todos esos aspectos importantes que nos deben mover, en respuesta a los principios vitales –o leyes universales que siempre están ahí, como la ley de la gravedad–, y a los intereses propios –que pueden variar de persona en persona. Yo, como tú, incluiría ayudar a los demás como parte fundamental de este pilar.

  2. Totalmente de acuerdo con el comentario de Aitor;por un lado, conozco gente con muy buena suerte y gente con muy mala, independientemente de su esfuerzo personal y de su enfoque para conseguir cosas (enfermedades y desgracias familiares). Por otro lado,ayudar a los demás, además de lo que puedes hacer por ellos, tiene un efecto casi inmediado en la satisfacción personal y en la autoestima, lo que contribuye a nuestra felicidad.

    • @Killi:

      Como le decía a Aitor, coincido en que la suerte –a mi me gusta llamarla circunstancias–, condicionan mucho un plan de vida. Pero la forma en que no tomemos esas circustancias y cómo las utilicemos para nuestro propio crecimiento personal, depende enteramente de nosotros. Las circunstancias externas juegan su papel, pero nunca debemos dejar que sean ellas las que rijan nuestro destino, por muy difícil que eso pueda parecer a veces.

      Te recomiendo que leas el primer hábito de la gente altamente efectiva, que trata sobre la proactividad, donde Stephen Covey relata el caso de un judío que pasó varios años en un campo de concentración Nazi, donde murió gran parte de su familia y casi él mismo. Dudo que alguien pueda pasar por una experiencia peor que esa, así que es una lectura muy esclarecedora de este punto.

    • @So:

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra mucho que te haya gustado hasta el punto de querer releerlo :-)

      De hecho, el artículo solo esboza el proceso tal y como lo tengo en la cabeza. Con vuestra retroalimentación voy a ir desarrollándolo hasta tener un proceso completo y utilizable.

    • @So:

      Muchas gracias por la felicitación. La verdad, se han pasado muy rápido, pero han sido 6 meses de trabajo muy duro. Sé que el número de subscriptores no refleja necesariamente la calidad de un blog ni de su comunidad. Pero creo que la comunidad de El Gachupas está creciendo fuerte, y es algo de lo que me siento muy orgulloso.

      Claro que todavía estoy un poco lejos de tus 1,200 subscriptores. Eres todo un ejemplo a seguir ;-)

  3. Hola crack… felicidades por el blog… me encanta.

    Espero que puedas responderme a una pregunta… que programa utilizas para hacerlo???

    • @Oscar:

      Gracias por lo de “crack” :-D Me alegro que te guste el blog y sigas pasándote por aquí.

      En cuanto a tu pregunta, utilizo WordPress y un tema modificado basado en DailyNote. En la parte inferior de esta página –después de la hoja de papel– tienes enlaces a estos programas, para que puedas echarles un vistazo.

  4. Pingback: Dibujando el DPV (desarrollo de plan de vida) de @ElGachupas

  5. Muchas gracias por el plan de vida, simplemente el estar desarrollándolo me produce un gran placer. Ojalá no me disperse mucho y consiga llevarlo a cabo.

    • @Manu:

      Uno de los grandes secretos no escritos de la productividad y el desarrollo personal es que basta con ponerse en marcha en la dirección correcta para sentir que tienes el control. Y cuando sientes que tienes el control… ¡ah! ¡qué sensación tan maravillosa!

      Ánimo, verás como si lo consigues. Sólo hay una regla: si te caes del caballo, respira hondo y vuélvete a subir :-)

    • @Catriel:

      Gracias por tu comentario. No veo cómo simplificarlo si realmente queremos que funcione. Como decía Einstein: se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo.

      De todos modos, si se te ocurre cómo simplificarlo, no dudes en compartir tu idea en un comentario. Será más que bienvenido :-)

  6. Pingback: Hackea Tu Vida » Blog Archive » Dibujando el DPV (desarrollo de plan de vida) de @ElGachupas

  7. Excelente artículo, lo leí hoy, y ya estoy empenzado a probarlo, me parece muy buena la metodología que propones. La probare un tiempo y te comento.

    Saludos y felicidades por tu marivilloso blog.

  8. Hola Jero! Q sorpresa tan agradable encontrar una respuesta a mi comentario,gracias y felicidades que bien que si esta activo este sitio crei que no por la fecha q lei decia nov 09.

    Que bien que tienes el tiempo para todos nosotros y en compartir tanto eso es trascender dejar huella me gusta eso,y otra cosa vives en México crei q estabas en España es por eso que puse saludos desde México Susana.

    Realmente es muy interesante todo lo que estoy leyendo lo q compartes y lo q aportan. interesante es nuestra energia te va llevando (por asi decirlo) de la mano a encontrar lo que necesitas para mejorar tu existencia me esta sirviendo mucho ya que me encuentro en una etapa de tomar nuevos caminos hoy mi circunstancia es muy diferente a la anterior vivida por 20años.y creo q la vida es por etapas esa ya paso y fue muy buena dejo enseñanzas.hoy es otra etapa que me gusta y ahora a mi edad creo que la vivire mas intensa mas consciente y todo lo que leo segura estoy que me servira porque es lo que necesito un nuevo Plan de vida. Si hay algun libro que creas me pueda servir te pido me lo recomiendes.

    Me encanto eso del caballo y te puedo decir que…
    Me paso que me cai del caballo…. me quede ahi y despues de un tiempo respire hondo muy hondo y ahora he descidido subirme de nuevo y con tus herramientas y otras que he añadido a mi vida estoy segura que estoy en el camino.

    Susana Ponce.

    • @Susana:

      Jajajaja. No, el blog está activo –y mucho– desde octubre. Publico todos los días de lunes a viernes. Y lo mejor es que ya hay una comunidad de lectores muy grande –más de 1,000 a la hora de escribir estas líneas. Así que adelante, ponte cómoda y prepárate para leer y leer ;-)

      Gracias por tu aporte. Conozco un libro sobre el tema que me parece especialmente bueno. Se titula “Tu vida, tu mejor negocio”, de Salvador Alva (ex CEO de PepsiCo Lationamérica). Yo lo encontré en la librería Ghandi de Guadalajara. Espero que te sea fácil encontrarlo a ti también.

      De nuevo, muchas gracias por tu comentario. Espero seguir leyéndote por aquí :-)

  9. Hola otra vez, solo comentarte una pequeña tontería, desde que descubrí el sitio he usado el plan de vida como ya he puesto más arriba, y lo lo estoy siguiendo combinado con Autofocus.Y lo mejor de todo uno de los proyectos que tenía en mente desde hacía mucho tiempo lo he conseguido terminar, en un mes y pico. Sin duda tu blog me ha ayudado a conseguirlo.
    Muchas gracias!!

    • @Manu:

      Creo que mucha gente ni siquiera prueba Autofocus porque piensa que es demasiado simple –los prejuicios en acción–, pero ejemplos como el tuyo demuestran la verdadera potencia de este método. Me encanta que dejes tu experiencia para que otros se animen al menos a experimentar un poco.

      En lo personal, mensajes como el tuyo me hacen sentir que vale la pena mi trabajo. Saber que lo que publico ayuda a otra gente me motiva mucho :-)

  10. Hola Jero,me recomendaste un libro excelente,muchas gracias “tu vida,tu mejor negocio” ya lo termine de leer, creo q es un libro de cabecera.he notado un gran cambio en lo q hago gracias a las herramientas de este libro.y gracias a ti y q bien q te pedi me recomendaras un libro.ahora yo lo recomiendo es basico.bueno lo es en mi caso.

    saludos deseando estes muy bien.

    • @Susana:

      Gracias por tomarte la molestia de volver a escribir. Me alegra que te haya servido –a mi también me aclaró muchas ideas en su día.

      Como bien dices, tomarte la molestia de preguntar rindió sus frutos. Eso ya es una lección, ¿verdad? Nunca te quedes con las ganas de intentarlo, de preguntar, de probar cosas. Sólo así conseguirás lo que te propones.

      Un fuerte abrazo y enhorabuena por encontrar el camino ;-)

  11. Maestro Jero Sánchez:

    Recibe un saludos desde Guadalajara México, tengo dos días en una busqueda constante sobre todo lo que hablas en este blog, me parece una aportación profesional en toda la extención de la palabra, desde luego te aviso que voy a retomar la metodología y seguire en contacto con tu persona para consultarte y retroalimentar algunos detalles.
    No me resta más que darte las gracias por tan brillantes aportes y esa gran disponibilidad de compartirlos. Me pongo a tus ordenes y recibe un saludo
    Mil gracias.

    Nota Ya te registre en twitter

    • @Humberto:

      Muchísimas gracias por tus palabras, me honran :-)

      Si te soy sincero, en el fondo mi “altruismo” a la hora de compartir tiene también un fuerte componente de egoísmo. La verdad es que aprendo mucho de todos vosotros, del intercambio de ideas y opiniones que tiene lugar en los comentarios y Twitter. De hecho, uno de mis proyectos productivos actuales, el sistema compacto, surgió de una pregunta de un lector sobre Autofocus, un sistema de productividad que no conocía.

      Así que soy yo el que debe daos las gracias a todos vosotros por vuestra generosidad, tomaos la molestia de leer lo que escribo y, lo mejor de todo, dejar vuestros comentarios :-D

  12. Hola Jero, gracias a ti por darte tiempo a contestar mi comentario ,me he dado cuenta que estas muy ocupado y aprecio la respuesta,ya que tenia tiempo mi comentario escrito y sin responder como otro q te envie dandote el pesame cuanto lo siento.Q atinado lo q me respondes eso es lo q tengo que hacer y estoy esforzandome quitandome tonterias o telarañas de mi cabeza y aceptando mis defectos,seguire adelante. nuevamente gracias por el animo por existir este blog. Y si sirve de algo Animo!!! Un gran abrazo.

    • @Susana:

      Muchas gracias por los ánimos. Aunque no respondí a ninguno de los comentarios de aquél artículo, te aseguro que vuestras palabras me ayudaron muchísimo. La verdad, me siento muy afortunado de tener lectores como tú. De nuevo, muchísimas gracias :-)

  13. Toc toc!!! que tal Jero,que seria de nosotros sin un saludo?una visita?un ánimo,unas palabras de aliento?un silencio?una conversación?un abrazo?un sueño? un blog? … etc,Es cierto totalmente de acuerdo contigo, que afortunados somos yo por haber encontrado este blog tan positivo y enrriquecedor y tú por ese sueño hecho realidad.
    infinitas gracias. y un gran abrazote!!!!!!!!!.

  14. Me encanto este desarrollo, quiza añadiendole o quitandole algunas cosas estara perfecto para revarlo a cabo y tener una vida plena. Gracias

    • @Alejandro:

      Muchas gracias por tu comentario. Desde luego, el proceso es perfectible. Por favor, siéntete libre de enriquecerlo, compartiendo con nosotros los cambios que le harías al proceso. Estoy seguro de que a más de uno nos resultará muy interesante :-)

  15. Estimado Jero:

    Hace meses que te sigo, y quiero agradecerte de corazón tu labor en este blog.
    A mí me ha sido muy útil. Conocí GTD gracias a un comentario que me hizo el profesor durante un descanso en un curso de gestión de proyectos… posiblemente fue la revelación más interesante del curso :-) Y eso que fue un muy buen curso.
    En los comentarios de tu blog además he reencontrado a un viejo compañero con el que había perdido el contacto… casualidades de la vida.

    A lo que iba, brujuleando por internet fui informándome de GTD y lo puse en práctica a mi manera. Me vino muy bien en ese momento vital, pues me ayudó a organizar mi vida y rebajar el estrés.
    A ello me ayudó mucho tu blog, al que estoy enganchado desde que lo conocí y que me ha dado muchas sugerencias muy útiles en productividad. Me ha gustado mucho también el post del desarrollo del plan de vida.

    De todo lo leído y aprendido he puesto en práctica varias cosas que se han asentado y que son muy prácticas. Primero, organizar un archivo en casa. Los papeles ahora están a mano, se encuentra el que se necesita con cierta facilidad y el archivado es rápido.
    Uso de manera más racional el correo electrónico, y ya tengo el hábito de mantenerlo bien ordenado, con una simple organización en cuatro carpetas: Bandeja de entrada, En Curso, Espera, Archivo y Archivo enviado.
    Igualmente mantengo ordenado el archivo eléctronico con un sistema de carpetas propio, y estoy aprendiendo a evitar duplicados de los ficheros, que generan estrés por no saber si ya están archivados o no, o cuál es la versión más actualizada de un fichero.
    Tengo el escritorio de los PCs totalmente limpio y utilizo Launchy para abrir los programas.

    Intenté GTD puro en lo personal con HipsterPDA y con ThinkingRock en el trabajo. Aunque fue una gran mejora frente al descontrol anterior, no eran perfectamente satisfactorios.
    Abandoné ambos con alegría cuando nos diste a conocer Autofocus, que me resulto una auténtica revelación. Ahora es lo que uso tanto en casa como en el trabajo, con papel y bolígrafo, y me va bastante bien.

    Eso sí, en el fondo lo uso como si fuera GTD, ya que al añadir cada tarea la numero y le añado (en la versión de casa, no en la del trabajo, en la que no me hace mucha falta), una letra con la que codifico los contextos.
    Cuando en autofocus hay que reescribir la tarea, mantengo el número y así tengo una idea de cuanto tiempo lleva postergada, y cambio la letra de contexto si es necesario. Si se ha delegado, lo pongo con una flecha al final y el nombre de la persona en la que he delegado.

    Otras ideas de GTD las llevo a la misma libreta de autofocus, hacia el final, donde intento mantener la información de referencia que necesito para los proyectos, y una hoja para cada proyecto que lo necesite (próximas acciones, planificación…).
    También reservo unas hojas para los recordatorios día, mes y año.
    Estas otras ideas aún no me satisfacen del todo, pero es porque no acabo de desarrollar el hábito de consultarlas con frecuencia o de “vaciar” bien la cabeza en ellas.

    Las revisiones en el trabajo no me hacen mucha falta al ser autofocus y moverse rápido las listas. En casa sí tengo que hacerlas, pero las espacio bastante.

    Seguiré atentamente la serie, porque confío en tu criterio y experiencia… y tal vez vuelva a GTD… si es que alguna vez me he ido del todo :-)

    • @Anxo:

      No sabes el placer que me produce leer comentarios como el tuyo. Escribo porque me gusta, pero también con la esperanza de poder ayudar a otras personas a mejorar su vida. Leer tu experiencia me hace sentir que el esfuerzo merece la pena :-)

      Espero tenerte en los comentarios de la serie. Tus aportes serán muy importantes para aportar tu experiencia vital.

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