Sácale partido a tu tarjeta de crédito

“Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.”. Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

Nos acercamos a la Navidad a toda velocidad, y seguro que muchos de vosotros ya habéis comprado gran parte de los regalos de este año, con crisis galopante y todo :-) Dado que la tarjeta de crédito es el medio de pago por excelencia en estas fechas, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir sobre su uso, especialmente porque en los últimos años han sido demonizadas, como si las pobres tuvieran la culpa de los malos hábitos de sus dueños.

Las tarjetas de crédito son una herramienta financiera muy útil, casi diría imprescindible hoy en día. Es una lástima que, por no saber usarlas, perdamos muchas de sus ventajas. La verdad, no puedo hablar de cómo salir de las deudas de tarjetas por propia experiencia (nunca he estado en verdaderos problemas). Lo que sí puedo hacer es compartir con vosotros algunos hábitos que me han permitido, no solo evitar caer en sobre-endeudamiento, sino sacarles verdaderamente todo el jugo a lo largo de los años.

Ten sólo una tarjeta de crédito. Es muy tentador atesorar tarjetas de crédito, especialmente si te la ofrecen sin cuota anual. Muchos piensan “¿Por qué no? No pierdo nada”. Las tarjetas proporcionan una falsa sensación de poder, y si no tenemos cuidado y mucha disciplina, en algún momento podemos sentirnos tentados a utilizarlas, simplemente porque podemos hacerlo. Además, muchas tarjetas inicialmente no tienen costos asociados, pero después de un tiempo empiezan a cargarte una cuota anual de mantenimiento. Es una estrategia muy utilizada por los bancos: una vez que tienes la tarjeta es poco probable que la canceles; la mantienes por inercia o por la pereza de ir a cancelarla.

Además, tener una sola tarjeta de crédito facilita mucho el control de tus gastos y pagos. Varias fechas de corte, varias fechas de pago, varios pagos mínimos… es la receta segura para el descontrol y la acumulación de intereses. Si el motivo para tener varias tarjetas es que necesitas más crédito, intenta primero negociar con tu entidad bancaria una ampliación del límite.

Paga siempre el total del saldo pendiente, sin excepciones. La tarjeta de crédito es una excelente herramienta de crédito gratuito a corto plazo. Gracias a ella podemos comprar cosas hasta 40 días antes de disponer del dinero, sin pagar intereses por ello. Pero sólo eso. No es un ingreso adicional, como muchos creen. Antes de utilizar tu tarjeta asegúrate de que tienes o tendrás el dinero antes de la fecha de pago.

Si adquieres este hábito no sólo evitarás caer en la trampa de la “bola de nieve” de los intereses, sino que construirás un sólido historial crediticio que te permitirá pedir dinero prestado cuando realmente lo necesites. Los bancos están encantados de prestar dinero a los buenos pagadores, cuanto más mejor. Hazte una persona responsable y de fiar, y siempre tendrás montones de dinero a tu disposición para comprar una casa, montar un negocio, estudiar una maestría o hacer el viaje de tus sueños.

Sé selectivo y elije la mejor tarjeta. No todas las tarjetas de crédito son iguales. No todas cuestan lo mismo, ni te dan las mismas ventajas. Salvo que ya tengas problemas de morosidad (y te cueste trabajo que un banco te de una tarjeta), trata de investigar los costos, el nivel de aceptación en los comercios, los servicios añadidos, y los programas de fidelización de cada tarjeta que haya en el mercado. Finalmente, elije la que te ofrezca una mejor combinación de estos factores, según tus necesidades y prioridades.

Utiliza los programas de fidelización de forma inteligente. Muchas tarjetas ofrecen programas de puntos que puedes usar para adquirir productos de un catálogo. Pero, ¿realmente necesitas una nueva batidora, o una plancha compacta para viajes? Investiga si puedes usar dichos puntos para abonarlos a tus saldos pendientes, o para comprar en tiendas de tu preferencia.

En mi caso, descubrí una tarjeta que me abonaba 1.5% de mis compras en puntos, y que además podía usarlos en mi librería favorita. Dado que de todos modos compro libros regularmente, la tarjeta me permite ahorrar una buena cantidad de dinero; a todos los efectos es como si me estuvieran dando dinero en efectivo.

Úsala todo lo que puedas. Por último, una vez adquiridos los hábitos anteriores, es hora de dar rienda suelta a tu tarjeta. Utilízala siempre que puedas. Domicilia en ella todos tus pagos. Cuanto más la uses, mejor historial crediticio y más puntos o descuentos. Sólo ten en cuenta que este último hábito requiere planificación de tus gastos y mucha disciplina para no sobre endeudarte. Así que, si no estás seguro de poder controlarte, no lo intentes.

¿Conoces otros hábitos para sacarle provecho a la tarjeta de crédito? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia.

Foto por Lotus Head

8 comentarios

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. En lo personal, trato de aprovechar los programas de puntos. Afortunadamente los obtengo también por la tarjeta de débito y no sólo la de crédito.

    En mi banco tengo la posibilidad de cambiar los puntos por vales de supermercado equivalentes a efectivo. Luego los uso yo mismo en el supermercado o se los cambio a alguien por los otros vales conocidos como “billetes” :)

    También se pueden cambiar por certificados de regalo o productos que puedan reemplazar algún regalo… especialmente en estas fechas!

    Saludos!

  3. Hluot, gracias por agregar la liga del post de Migdalia y el mío.

    Estoy de acuerdo con Gachupas, el manejo de las tarjetas debe ser de lo más simple posible: una tarjeta y pagar el total cada mes es la mejor manera de manejarlas.
    A medida que vas aprendiendo a usarlas, puedes usar estrategias para sacarle más provecho como son los puntos o los viajes gratis como en mi caso.

    Buen post!

  4. Yo tengo varias tarjetas de crédito pero las utilizo como si fueran una sola, es decir, mantengo el control de que el el gasto total pueda ser pagado en forma completa al mes siguiente. Y el motivo de la cantidad es justamente para ir juntando los puntos por diferentes flancos
    Dentro de mi GTD he reservado lugar para mantener una lista de los beneficios vigentes con cada tarjeta

  5. @Victor:

    Gracias por pasarte por aquí y bienvenido :-D

    Lo que comentas es un muy buen ejemplo de cómo aprovechar todas las oportunidades que tenemos al alcance. Las condiciones del mercado de las tarjetas cambian, y siempre se producen nuevas formas de utilizarlas. Nuestra obligación como consumidores responsables es estar atentos a esos cambios, y tratar de maximizar nuestros beneificios.

    Muy buena aportación. Espero que te sigas pasando por aquí a menudo, compartiendo tus excelentes ideas.

  6. @Isela:

    Bienvenida y muchas gracias por tu aportación. No conocía tu blog, pero prometo echarle un vistazo en cuanto pueda.

    Espero que tú te sigas pasando por aquí compartiendo tus ideas con todos nosotros :-)

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