¿Quién quiere ser el número uno?

Coche de Fórmula 1

Foto por al_green (via Flickr)

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Vivimos en un mundo que hipervalora la competitividad y el trabajo por el afán del trabajo. Pareciera que uno no es productivo si no hace muchas cosas en poco tiempo, o al menos esa es la idea más extendida. Todo el mundo parece luchar por ser el número uno, por ser el mejor en su área, el que más dinero gana, el que más libros publica, el que más seguidores de Twitter o subscriptores tiene, el que menos tiempo tarda en llegar a la meta.

Estoy seguro de que si preguntáramos a esos “líderes” en potencia por qué quieren ser los mejores, no sabrían qué decir. Y es que nos han enseñado a querer ser los mejores, pero nunca nos hemos planteado de verdad cuáles son las ventajas de serlo, ni siquiera si es lo que realmente queremos.

En un artículo muy interesante publicado en el blog SomedaySyndrome.com, titulado The number ONE spot is for losers –El puesto número uno es para perdedores–, Alex Fayle dice que uno tiene mucha más compañía cuando es simplemente bueno, y no el número uno. Ser el mejor implica mucho esfuerzo –demasiado, según mi opinión–, y mucha presión. Supone una lucha constante con el resto del mundo, estar siempre mirando por detrás del hombro para ver quién te viene pisando los talones. Luchar por el primer puesto te convierte en un ser solitario.

Igual que Alex, puedo entender que alguien quiera ser bueno en lo que hace –yo quiero ser un buen bloguer, por ejemplo–, pero no se me ocurre ninguna buena razón para querer ser el número uno a toda costa. ¿Qué podría aportarme que tuviera valor realmente?

Por supuesto, con ello no quiero decir que no debamos intentar ser cada día mejores, que no debamos superarnos y desarrollarnos personal y profesionalmente. Pero siempre desde un punto de vista interno, no externo. La única lucha que me interesa es la lucha conmigo mismo, la de tratar de ser cada día mejor, la de conseguir mis propios sueños y metas. No estoy dispuesto a que nadie más, que no sea yo mismo, trate de imponerme su definición de lo que significa ser el número uno.

Por otra parte, “ser el número uno” es un concepto totalmente subjetivo, que varía dependiendo de quién, cuándo y cómo lo defina. Siguiendo con el caso del bloguer, y por mencionar sólo los criterios más obvios, ¿quién es el mejor bloguer? ¿El que más dinero gana? ¿El que más artículos escribe? ¿El que más subscriptores o lectores tiene? ¿El que más premios reúne? Y hablando de premios, ¿cuáles premios?

Se pueden construir virtualmente infinitas formas de decidir quién es el mejor en cualquier área, todas igualmente válidas. Y nadie, ni siquiera tú, tiene la autoridad suficiente como para decidir cuál de esas definiciones es la correcta.

Así que no. No estoy interesado en ser el mejor ni el número uno en nada. Es una total y absoluta pérdida de tiempo y energía. Prefiero ser bueno en lo que hago, según mis propios criterios y valores, y disfrutar de la compañía de los que son buenos como yo. Quien quiera proclamarse el número uno, puede dar un paso adelante. Yo no me interpondré en su camino.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que es importante ser el número uno en lo que haces? Comparte tu opinión con nosotros en un comentario.

23 comentarios

  1. Muy interesante tu reflexión. Está claro que el esfuerzo que supone ser el númeo uno, muchas veces no merece la pena. De hecho, muchos de los que llegan a ese supuesto número uno, ni siquiera saben cómo lo han logrado. No digo que no se lo merezcan, pero siempre hay un factor de azar que no se puede despreciar.

    • @Aitor:

      Más que azar, creo que muchas personas tienen ciertas habilidades innatas que utilizan sin darse cuenta. Esas habilidades les permiten alcanzar niveles de excelencia sin necesidad de un plan consciente y premeditado que pueden confundirse con el azar.

      En cualquier caso, sigo pensando que es muy difícil determinar el número uno en un área determinado. El número de factores que se pueden emplear para evaluar el desempeño es tan grande, y a veces tan subjetivos, que es imposible decir con certeza quien es el mejor. Por eso, la lucha por ser el “number one” me parece absurda y carente de valor. Es mucho mejor centrarte en luchar contigo mismo, para superarte día a día, algo que sí se puede medir –en función de tus criterios y tus valores.

  2. El número uno, en todos los casos, significa siempre medirse con respecto a otros, una competencia en la que sólo importa la diferencia en términos del egoísmo.
    Como lo marcás, lo que realmente define un desarrollo humano positivo es la competencia por ser mejor en relación a lo que uno es o ha sido. Hay que apuntar a la genialidad, a ser único, y desde esa lógica influenciar desde el ejemplo.
    Por supuesto que una cuestión decisiva es la actividad en la que uno se destaca, no es nada interesante quien se esfuerza por ser un mejor mentiroso, por ejemplo…
    Saludos.

    • @Eugenio:

      Completamente de acuerdo. Sólo una apreciación: incluso ser el mejor mentiroso puede llegar a ser bueno para algo, o formar parte de los valores de alguien –algo extraños, lo reconozco, pero posible.

      Lo importante es que cada uno desarrolle lo que considera deseable. Otra cosa es que esas cualidades en las que consigas destacar sean social o moralmente sostenibles.

  3. Yo particularmente no quiero ser el número uno por miedo al fracaso.
    Al fracaso de que un día ya no serás el número uno, de que hay otro que te ha desbancado. Pasar de número uno a solamente bueno es duro. He visto números uno desmoronarse simplemente por no sacar la mejor puntuación en un examen. Ya lo fuí hace años, muchos años, y el fracaso es lo peor. Es mejor ser bueno. Nadie te quita el puesto si no te descuidas demasiado. De acuerdo que es más cómodo no esforzarse tanto y no ser el número uno. El podio para Fernando Alonso, yo me quedo donde estoy.
    Saludos, Jero.

    • @José Fco.:

      En mi humilde opinión, el miedo al fracaso no debería ser una excusa para no querer ser el primero –y para el caso, no debería ser una excusa para nada en la vida. El sentimiento de fracaso es una condición exclusivamente interna y totalmente subjetiva. Dejar que los demás decidan lo que significa fracaso o no es absurdo. ¿Según los criterios de quién debe medirse el fracaso?

      Es cierto que uno no debería intentar ser el número uno, pero no por miedo a fracasar, sino porque el supuesto número uno es una utopía, algo imposible de medir en la mayoría de las ocasiones. ¿Crees que por ser el que mejor calificación obtienes en un examen eres el mejor? No te engañes. Eres simplemente el que mejor calificación obtienes en “ese” examen. Punto.

      Y si no me crees, mira cuántos “genios” académicos tienen hoy trabajos infravalorados, se sienten solos, o tienen una lamentable situación psicológica y emocional. ¿Eso significa ser el mejor? Para mi, no :-)

  4. A tu pregunta ¿Quieres ser el número 1? Mi respuesta es NO, GRACIAS. No quiero ser el número 1.

    Prefiero la senda del trabajo en grupo, de aportar mi granito de arena, de tratar de ayudar a los demás y hacerles (a ellos) más grandes. No soporto la prepotencia, los que van pisando a los demás (a los del número 2 para abajo), a los egoistas y ambiciosos.

    Por cierto, me ha parecido este un post con reflexiones interesantes. Saludos.

    • @José Ramón:

      Gracias por tu comentario. Es cierto que muchos aspirantes a número 1 son prepotentes y van pisando a los demás, l oque de por sí es triste. Pero lo más triste es que, en el fondo, se convierten en seres solitarios, continuamente estresados y, tarde o temprano, frustrados y amargados –cuando ya no pueden mantener la posición.

  5. Distinto es que intentando ser bueno en lo que haces, en mejorarte a tí mismo (de ésto creo que va el blog), llegues a ser número 1, a que te esfuerces cueste lo que cueste a ser el número 1. He tenido compañeros de clase que tenían la deleznable actitud de no prestar sus apuntes o incluso robar fotocopias de temas para evitar la competencia de otros alumnos igual o más capaces que ellos.
    Al intentar ser el número 1, por fuerza dejas de lado otros aspectos de tu vida (principalmente las relaciones personales y sociales) en favor de tus aspiraciones académicas o profesionales. Es la diferencia entre aspirar o ambicionar. Se aspira a ser bueno, pero se ambiciona ser el mejor. No quiero ser el número uno.
    Gracias.

  6. @Jero Sánchez
    Claro, puede ser positiva la mentira en situaciones como la de engañar a tu torturador para salvar una vida inocente, pero ese gesto igualmente no creo que tenga que ver con desarrollar esa faceta hasta ser mejor que nadie. O sea en comparación con otros.

    Insisto en la idea de que lo central pasa por la relevancia de la actividad o el aspecto que hemos elegido para mejorar con respecto a la sociedad, y no tanto en lo individual: por ejemplo, creo que ser muy solidario es más loable que ser muy éxitoso en lo comercial, o ser muy bueno desarrollando sitios web tiene importancia en cuanto al valor que le genere al género humano, por pequeño que sea el aporte.

    Sé que me estoy saliendo un poco del tema, pero más allá de estar de acuerdo con que querer ser el número uno lleva a una competencia poco real y egoísta, discutir que tan buenos queremos ser sin salirnos del marco individual pierde sentido. Es como discutir las preferencias sexuales, cada uno debería hacer lo que le plazca sin molestar a los demás.

    El punto decisivo es definir hasta qué punto la decisión de desarrollar un aspecto o la totalidad de una personalidad aporta a una mayor felicidad de, por lo menos, alguien cercano (además de nosotros, claro).

    Saludos

  7. Me gustó mucho el post, creo que hay que ser el número uno tomando como referencia lo que fuimos el día de ayer. No en competencia con los demás sino con uno mismo.

    • @Olivia:

      Completamente de acuerdo. La competencia es –debe ser– siempre con uno mismo. Y lo mejor de todo es que si lo hacemos de forma honesta, es una competencia que siempre ganaremos :-)

  8. te dire una cosa amigo , pues llegue a este blog accidentalmente buscando el tema de ser el numero 1 pues me apasiona la competencia y leyendo los comentarios de tus lectores y tu opinion propia solo dire que respeto su forma de pensar y tienen razon , ser el numero en lo que sea y sobretodo en una actividad llena de de competitividad y ambicion como es el deporte y los negocios que es mi profesion es dura y no todos nacieron con esa hambre de gloria, los entiendo es muy comodo no ambicionar y solo pasar la vida disfrutando de las cosas sencillas de la vida que a veces son muy hermosas, pero la gloria personal de estar en un podio y saberte mejor, mas fuerte, mas inteligente o mas rapido que todos es incomparable y ni siquiera el sexo mas satisfactorio con una mujer hermosa se le iguala, claro que tiene un precio , claro que a veces sigues un sendero algo solitario pero es que acaso el mejor camino es el de la masa , no el mejor es tu propia ruta en donde dios ( y no me refiero a ningun dios en particular como cristo por ejemplo) te acompaña y te muestra la grandeza despues de una arduo trabajo y dominio de ti mismo y te eleva a realizar hazañas que antes considerabas imposibles, te vuelves inmortal por unos minutos , y te sientes en un estado magnifico, ese mis estimados amigos es la recompensa justa del que se esfuerza mas que los demas pues el liderato en lo que sea jamas llega por simple suerte como algunos dicen , es por que hiciste mas que tu rival , es porque tienes mas hambre de gloria y de victoria que los demas y sobretodo es porque te has dominado a ti mismo y en ese punto de algida automotivacion y triunfo te sientes invencible , juro por dios que es la mejor sensacion humana posible mejor que cualquier droga conocida, y lo demas viene solo, dinero, mujeres que quieren conocerte y amistades pero eso es nada comparado con tu sentimiento de grandeza personal.

    por que escribo todo esto, simple, no rechazen lo que no conocen , quiza ustedes no fueron bendecidos por la incontenible hambre de victoria y prefieren la comodidad que repito no tiene nada de malo pero espero que al final de sus dias cuando descansen en un tranquilo lecho en su vejez no se arrepientan por aquellas emociones que no pudieron sentir, si son jovenes como yo vivan a tope y les garantizo seran increiblemente dichosos y felices

    mucho exito en sus metas y que la vida les conceda aquello que desean

    • @Max:

      ¿De verdad crees que hay alguna forma de saber que eres el mejor en algo que los 7,000 millones de personas que pueblan el planeta? Y si así fuera, ¿quién dice que esa es la mayor gloria?

      En mi opinión, la mayor gloria que puedo experimentar es saber que soy el mejor yo que puedo ser. Ser el mejor yo requiere de mayor esfuerzo, constancia, trabajo y dedicación que ganar una competición –ya sea deportiva o de negocios–, por difícil que sea. Así que no sé de dónde sacas eso de que los que no queremos ser números uno, no tenemos hambre de triunfo o somos unos conformistas.

      Y si no me crees, te reto a que trates de hacer en todo momento y luegar lo correcto, de ser lo mejor que puedas ser –no solo en los negocios o en un deporte, sino también con tu familia, tus amigos, contigo mismo–, y luego hablamos ;-)

      Además, ser “el mejor yo” posible ofrece una recompensa mucho más duradera que quedar por encima de los demás en una carrera –y desde luego, genera mucho menos estrés ;-) Porque la mayor victoria es la victoria sobre uno mismo.

  9. yo comparto con jero por mi lucha diaria de hacer el bien y lo correcto todo el iempo esto es inmensamente dificil pero no imposible ver mientras a otros le importa muy poco si tumba a alguien para conseguir algo o hiere para sacar ventaja, pero lo mas dificil es cruzarte con esa gente y no hacerles lo mismo hay que tener huevos para hacer las cosas bien y para solamente intentar ser el mejor uno mismo requiere un gran sacrificio lo que pone al numero uno en conformista total ser el numero uno no es mas que patrañas una mentira que solos ellos creen

  10. En mi opinion la reflexion que haces se me hace muy conformista, ¿Porque ser uno mas del monton? uno mas del monton no sirve y la vida los aplasta. Intentar ser el numero uno no es perdida de tiempo ni energia, todo lo contrario ser del monton es un desaprovechamiento de capasidad y habilidad. Uno debe de siempre intentar ser numero uno, para no conformarse, para seguir intentando, si tu meta es ser el numero uno y te esfuerzas en algun punto lo lograras y en ese momento satisfactoriamente puedes decir “lo logre”. Yo quiero sobresalir en este mundo, para asi poder dejar huella en la vida muchas personas, ya que si no sobresales dejas huella en muy poca gente.
    Esta es simplemente mi opinion, yo no quiero ser un don nadie

  11. hmm tiene sus mas y sus menos
    Por ejemplo falcao es una gran persona a la que no se le sube la fama a la cabeza sii asi vale la pena ser un numero uno. Otre cosa tambien puedes ser el mejor para enseñar a otros pues digo yo ser el mejor no siempre es ser el mejor

Deja un comentario