Productividad, GTD y niveles de cambio neurológico de Dilts

Productividad y niveles de cambio neurológico de Dilts

Cuando uno empieza a aprender sobre productividad imagina que todo se reduce a gestionar el tiempo. De hecho, muchos autores centran su discusión casi exclusivamente en cómo utilizar un calendario de forma efectiva para programar las citas y tareas. Pero la verdad, nos guste o no, es que el tiempo no se puede gestionar. Lo único que podemos gestionar es nuestra propia persona. O dicho de otro modo, podemos gestionar la manera en que decidimos hacer unas cosas y no hacer otras.

Es por eso que muchos métodos productivos fallan. Si sólo fuera cuestión de gestionar el tiempo, bastaría con leer un buen libro y todos seríamos productivos de forma “auto-mágica”. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. Y aquí es donde entran en juego los niveles de cambio neurológico o del comportamiento que postula el psicólogo californiano Robert Dilts.

Según Dilts, el compartamiento humano actúa en varios niveles de una forma muy específica. Un cambio de comportamiento en un nivel influye en cómo te comportas en los niveles inmediatamente inferior y superior, y estos a su vez propagan el cambio a sus inmediatos inferiores y superiores, aunque en menor medida. Algo así como una onda en el agua.

Sin embargo, lo peculiar de este modelo es que los cambios en los niveles superiores impactan mucho más fuertemente a los inferiores que viceversa. Pero, ¿cuales son estos niveles? De mayor a menor importancia son los siguientes:

1. Identidad. Tiene que ver con quién eres. Está constituida por tus principios, tu misión en la vida. Es el nivel más profundo o más alto de la escala.

2. Creencias y valores. Responde a la pregunta “¿por qué hago lo que hago?”. Representan lo que piensas de las cosas, y las utilizas para tomar decisiones y actuar continuamente. Es importante destacar que las creencias puedes ser capacitadoras o limitadoras de tus acciones.

3. Capacidades. Es aquello de lo que eres capaz, la forma en que manejas las cosas. Estás constituidas por tus modelos mentales, estrategias y comportamientos.

4. Comportamiento. Es lo que haces, independientemente de tus capacidades reales.

5. Entorno. Está formado por el contexto donde actúas y las herramientas que utilizas.

De acuerdo con Dilts, por ejemplo, un cambio en tus creencias y valores puede influir en cierta forma en tu identidad, pero impactará enormemente en tus capacidades, comportamientos y entorno.

¿Cómo influye esto en la práctica? Bueno, imagina que tomas un curso sobre GTD –adquieres una capacidad nueva. Pero si crees que eres una persona desorganizada, que no tiene remedio –creencias–, o simplemente no consideras que la productividad es algo importante para alcanzar tus objetivos personales y profesionales –identidad–, te servirá de muy poco.

Parece claro pues que la esencia para cualquier cambio profundo es “apuntar” alto en la escala de Dilts. Aplicado a la productividad, ello quiere decir que antes siquiera de pretender implementar GTD, Autofocus o cualquier otra cosa, antes de utilizar este o aquél software, antes incluso de intentar adquirir los hábitos que se requieren para ser una persona productiva, debes cambiar tus principios y creencias.

Creo que muchas personas no consiguen ser productivas precisamente porque no enfocan el problema de manera adecuada. Implementar GTD con la última tecnología, colocar todas las tareas de forma bonita, comprar un archivador lujoso, una libreta Moleskine… son todas ellas cosas que caen en el nivel de cambio neurológico más bajo.

Nada de lo anterior te servirá si no va acompañado de unos principios productivos sólidos –identidad–, la creencia firme de que la productividad es fundamental para alcanzar tus objetivos –valores–, el conocimiento y la experiencia en el manejo de las herramientas –capacidad–, y una acción constante –comportamiento.

Y tú, ¿has hecho ya los cambios necesarios en los niveles superiores para mejorar tu productividad? Comparte con nosotros tu experiencia con un comentario.

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Foto por Felipe Gabaldón (via Flickr)

6 comentarios

  1. Excelente artículo. Esta claro que todo está relacionado, y que en cualquier cosa de la vida lo más importantes son los valores básicos de cada persona.

    No conocía la escala de Dilts, así que lo tendré que revisar.

    • @Juanjo Falcón:

      Efectivamente, como dices, los niveles de Dilts son aplicables a todas las áreas de la vida –yo sólo hice una interpretación orientada a la productividad. De verdad resultan muy útiles para entender cómo debemos afrontar nuestro aprendizaje y los cambios.

  2. La PNL (Programación Neurolíngüistica) es tan importante o más que cualquier técnica de organización.
    Estoy investigando sobre ello y leyendo libros y webs. Para mejorar personalmente y entender a la gente que me rodea.
    Me alegra ver artículos como este en un blog de productividad.
    .-= Lo último publicado por Nacho: El Androide Libre sortea un Google Nexus One =-.

    • @Nacho:

      Definitivamente, el aspecto psicológico influye enormemente en la productividad personal. Muchos no conseguimos ser productivos, no por falta de conocimientos, técnica o herramientas, sino porque no tenemos nuestra psique correctamente enfocada.

      Gracias por tu comentario. Espero seguir viéndote por aquí.

  3. Me ha resultado curiosa la omisión del nivel de complejidad mayor, que a mí me gusta llamar sistémico (aunque no es el nombre que Dilts le da): esos elementos de macrocontexto transpersonal, que no deben ser confundidos con el microcontexto o entorno. El nivel de aquello a lo que sentimos que pertenecemos y da sentido a cómo nos vivimos. Como muy bien señalas, la identidad configura la misión. El nivel sistémico entonces configura la visión, el hacia dónde y el para qué.
    Quizá a efectos del día a día y enfocado a la productividad, sea más operativo el modelo tal como lo presentas; sin olvidar, quizá, que la elección de las Big Rocks en no poca medida viene condicionada por ese macocontexto sistémico desde donde cobran sentido o no.
    En cualquier caso te felicito por la excelente síntesis que has presentado de un modelo que a veces puede resultar complejo y, sobre todo, por la excelente conexión que has establecido con la productividad personal.
    Mi enhorabuena y un cordial saludo.

    • @Pepe:

      Desde luego, la teoría de Dilts –porque no deja de ser una teoría con sus muchas críticas–, daría para largas discusiones. Pero como dices, creo que este enfoque es lo suficientemente simple y práctico como para ser de alguna utilidad a la hora de mejorar nuestra productividad.

      Muchas gracias por tu comentario y tus palabras. Un gusto tenerte por aquí =8 )

Deja un comentario