Pensamientos productivos: divide y vencerás

Pensamientos productivos: divide y vencerás

Casi todos nosotros tenemos en nuestra lista de pendientes ciertas tareas que son sistemáticamente ignoradas –procrastinadas–, de forma que pueden pasar semanas, o incluso meses sin ser completadas. Las causas de este fenómeno pueden ser muy variadas, pero sin duda una de las causas más comunes es que percibimos dichas tareas como muy complejas o demasiado pesadas.

Cuando afrontamos una tarea difícil o que necesita mucho tiempo para completarse, inconscientemente tendemos a ignorarla, especialmente si en la misma lista tenemos otras tareas más agradables y sencillas. El fenómeno se ve retroalimentado por el hecho de que completar rápidamente varias tareas genera sensación de avance. No nos damos cuenta de que las tareas sistemáticamente procrastinadas suelen ser tareas más importantes, por lo que terminarlas puede aportarnos más valor que terminar las otras tareas.

En estos casos hay un truco que siempre funciona: dividir la tarea en subtareas, y afrontar cada subtarea una a la vez. Si dividimos el trabajo en fragmentos más manejables, eliminaremos la barrera de la complejidad y del tiempo para nuestro subconsciente. Una vez definidas las tareas más pequeñas, podemos atacarlas de una en una, en una o varias sesiones de trabajo, disfrutando de la sensación de avance en algo verdaderamente importante. Finalmente, casi sin darnos cuenta, nos encontraremos con la tarea terminada.

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Foto por Stepheye (via Flickr)

2 comentarios

  1. Sí, cuando la tarea se puede dividir, es bueno hacerlo. Yo he tenido problemas para hacer la divición porque a veces no estan bien definidas las actividades a realizar, se tienen claros los objetivos pero la descripción de las actividades se reduce a “hacer lo que sea necesario”. En esos casos conviene agregar algunas actividades extra como “documentarse mejor” o “investigar más”.

    Pero cuando la tarea conviene hacerla toda junta lo único que queda es hacer un espacio de tiempo suficiente para terminar en una sola seción.

    • @Hluot:

      Acabas de mencionar una idea clave de la productividad en general, y de GTD en particular. En muchas ocasiones procrastinamos una tarea o proyecto porque no tenemos bien definidas las acciones a realizar. Ello genera una barrera psicológica que nos hace ignorar el trabajo, pasando a otras cosas más sencillas o mejor definidas.

      Definitivamente, no podemos introducir en nuestro sistema cosas como “hacer lo que sea necesario”, porque es seguro que la tarea pasará muchas semanas en la lista sin moverse ni un centímetro. Tan pronto detectemos este tipo de tareas es fundamental redefenirla hasta encontrar la o las acciones físicas siguientes que nos permitirán ponernos en movimiento lo antes posible.

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