La productividad y el estado de ánimo

La productividad y el estado de ánimo

Hago un pequeño alto en el camino en la serie GTD para dummies para compartir con todos vosotros un pensamiento que me hizo llegar Sandra Martínez por correo electrónico, y que me gustó especialmente. Se trata de la importancia que tiene el estado de ánimo en nuestra productividad.

Os invito a leerlo, meditar detenidamente y compartir vuestras propias ideas al respecto:

Me pregunto si somos más productivos de acuerdo con nuestro estado de ánimo. Si un día nos levantamos con muy buen estado de ánimo, ese día queremos hacer muchas cosas, y por más inconvenientes que se presenten las hacemos, luchamos, nos esforzamos, y en la noche nos sentimos muy bien por haber cumplido nuestras metas del día.

Sin embargo, en los días en que nuestro ánimo está bajo, ¿hacemos las cosas que debemos hacer con la misma productividad? Supongo que no. Nuestro ánimo influye muchísimo en nuestra productividad personal. Deberíamos poder separar nuestro ánimo y nuestro desempeño, recordarle a nuestra mente que debemos enfocarnos en nuestras metas, y que así el panorama no sea muy claro, en la medida en que logremos vencer nuestros fantasmas, nuestros miedos y limitaciones, podríamos ser más productivos.

Claro decirlo es sencillo. Lo más importante es hacerlo, es actuar, es superar nuestros pensamientos. Definitivamente nuestras emociones van vinculadas a lo que pensamos, es decir, el pensamiento positivo ayuda en la productividad personal.

Así que cuando nuestros pensamientos negativos y miedos lleguen, hay que botarlos a la papelera de reciclaje y repetirnos que, a pesar de todo, lo vamos a lograr, y que nuestras metas se logran en la medida en que seamos productivos día a día.

Hay que mantener una constante en la productividad personal, y sobretodo exigirnos más en los días en que nuestro ánimo no ayuda.

¿En qué medida influye tu estado de ánimo en tu productividad? ¿Crees que es posible controlar tus pensamientos para mejorar la forma en que haces las cosas? Comparte tus ideas en un comentario.

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Foto por Kreutziana (via Flickr)

35 comentarios

  1. Es cierto que estar alegre te hace sentir mucho más capaz, ver los problemas más pequeños, y estar triste o sin energías hace que todo parezcan montañas imposibles de escalar. Ayer me fui a casa muy contento por haber dejado la bandeja de entrada de correo completamente vacía. ¡Hoy empiezo la jornada muy triste porque no veo el ansiado capítulo de GTD para dummies! ;)

    • @Alejandro:

      Definitivamente, es un hecho que el estado de ánimo influye directamente en nuestro rendimiento. El asunto es cómo conseguir estar el mayor tiempo posible en un estado positivo.

      PD: Espero no volver a decepcionarte nuevamente con un artículo fuera de lugar ;-)

  2. Hola Jero,

    muy buena la reflexión de Sandra, y muy común. Particularmente creo que el problema tal vez radique precisamente en eso, en darle más importancia a nuestro mundo racional y productivo que a nuestras emociones. ¿Qué quiero decir con esto? Que igual que el día que nos levantamos con un ánimo gracias al cual nos comeríamos el mundo aprovechamos para sacarle jugo a todas nuestras actividades, el día que nos levantamamos algo decaídos aceptemos ese estado y simplemente nos olvidemos de eso que “tenemos que hacer”, dando paso a lo que “queremos hacer” o que “necesitamos hacer”. Quizás ése día no es el adecuado para ser prodcutivo. ¿Y qué? No pasa absolutamente nada ;-)
    No es nada preocupante si un día no soy productivo. Quizás mi estado de ánimo necesite más quedar con un amigo o con mi madre para charlar un poco, explicarle qué es lo que me preocupa, desahogarnos y darle la vuelta a la tortilla.
    Sandra comentaba lo orgullosa que se sentía al final de un día productivo. En realidad, no creo que sea por lo que consiguió productivamente hablando sino por las emociones que sintió durante el día.
    Por lo tanto, ¿qué más da lo productivo que hayas sido? ¿No es más importante cómo te has sentido? Un mal díia lo tiene cualquiera, y lógicamente no será el más productivo. De acuerdo, démonos un descanso. Vayámonos a correr, a bailar, a cantar, a hablar con alguien cercano,… y démonos la oportunidad de cambiar ese estado de ánimo a base de empaparnos de emociones positivas. Al llegar la noche, a pesar de no haber sido nada productivos, podemos acostarnos igual de felices :)
    Así lo veo yo, una breve y humilde opinión, aunque daría para hablar de ello durante horas :-D

    Un fuerte abrazo Jero!

    • @Robert:

      En esencia estoy de acuerdo contigo. De hecho, creo que no hacer también es productividad, siempre que vaya encaminado a conseguir tus objetivos. Suena a contradicción, pero no lo es. Igual de importante que definir el proyecto para abrir un nuevo mercado es tomarte un descanso para recargar pilas. Sin el descanso, difícilmente podrás hacer el resto del trabajo.

      Como dices, este tema da para pensar, escribir y comentar mucho… ¿por qué no publicas algo al respecto? Me gusta tu enfoque, y la conversación que se genere sería muy interesante :-)

  3. Me parece que está muy confundida. Una cosa es pensar y otra sentir. Un pensamiento positivo no va a cambiar un sentimiento negativo. Un sentimiento positivo si. Pero eso ya es muy otra cosa.

  4. Según la PNL no sabemos realmente lo que es la vida, sólo conocemos la representación que hacemos de ella. Nuestras representaciones se generan a partir de unos filtros basados en creencias y valores que son muy distintos de una persona a otra.
    Hay métodos para cambiar esas representaciones internas y apagar el ruido que genera nuestra conversacion interna.
    Tambíen una disciplina rígida con nuestro sistema de productividad nos obliga una y otra vez a volver a avanzar aunque sea sólo para acabar las tareas importantes del día. Y si un día no ha podido ser tampoco pasa nada, tenemos el siguiente, lo importante según mi punto de vista es no caer en una espiral de depresión.

    • @Nacho:

      Muy acertado el comentario. La disciplina y el compromiso a mi me han servido –y me sigue sirviendo– muchísimo.

      Algunas veces me pasa que llega la noche antes de publicar un artículo sin tenerlo listo. Llego tarde, cansado, y aún así “cumplo” con mi deber. Lo que me mueve es un profundo compromiso con todos vosotros, y una disciplina que he desarrollado a lo largo de los años.

  5. Querer mantener a toda costa una constante en nuestra productividad personal y una exigencia máxima en nuestros días bajos, puede ser contraproducente y provocarnos ansiedad y estrés.
    Hay que saber escuchar a nuestro corazoncito.¿Porqué está así?.Descubrir el motivo nos puede ayudar a superarlo.
    Permitirnos un receso, una bajada de ritmo, un mimo, puede ser revitalizante como una sopita caliente para un enfermo. Pero también un cambio de postura, un levantarse del sofá en que estamos apotronados, decir ¡venga va! me dejo de tonterías y me pongo en marcha.Funciona.

    • @Montse:

      ¡Qué importante es eso que acabas de decir! Está bien tomarnos un descanso cuando realmente estamos bajos, pero debemos ser sinceros con nosotros mismos y reconocer cuando lo que tenemos es simple y llanamente “flojera”.

      En muchas ocasiones lo único que necesitamos es darnos una cachetada –aunque sea figurada– para reaccionar.

  6. Yo tambíen creo que cuando uno amanece positivo, al final del día no valoras la positividad por todo lo productivo que hayas sido, si no por ese estado de animo. Pero creo que cuando uno no tiene un buen día el echo de esforzarte en hacer esa tarea más y hacer ese esfuerzo, también ayuda a coger positividad. Tambíen discrepo del comentario de Robert, creo que tenemos que apreder a sacar tambien esos momentos para tomar un cafe con algún amigo o charlar con la madre cuando estamos positivos y productivos, debemos pensar en que tambíen podemos dar al igual que nos recibir (me refiero a escuchar y que te escuchen. Saludos

    • @Jesús:

      Nunca me he puesto a pensar en ello, pero te aseguro que independientemente de mi estado de ánimo, el día que llego a casa habiendo tachado algunas tareas importantes de mi lista, me siento feliz y muy animado. Es decir, ser productivo me lleva a ser positivo –y no al contrario.

  7. Creo firmemente que un estado de ánimo positivo nos hacer ser más creativos. Cuando actuamos desde una emoción positiva caminamos diferente, escuchamos diferente, hablamos diferente y nos relacionamos diferente. Se abren más posibilidades a nuestro alrededor y nuestras posibilidades de actuación son mayores.

    Catriel, si pensamos, hablamos y actuamos diferente, podremos sentir diferente.

    • @José Luis:

      Mmmm, interesante. Entonces, ¿cómo explicas que muchos de los grandes artistas de la historia tuvieran vidas tormentosas? ¿Y la corriente Romántica, donde muchos grandes creadores terminaron suicidándose?

      La verdad, no estoy muy seguro de lo que dices ;-)

  8. No hay que exagerar con los dias de mentalidad positiva porque luego viene el batacazo. Se nota que la que escribe esa carta es una mujer, siempre luchando para controlar los cambios hormonales. El secreto esta en buscar el equilibrio para los dias buenos y para los malos. Yo desde luego no puedo permitirme una bajada de productividad el dia que este depre ni mucho menos irme a bailar como sugieren en un comentario. No podemos actuar como veletas girando al viento de los caprichos de nuestra mente o nuestras circunstancias. No es obligatorio elegir ser productivos en esta vida pero si optamos por ello debemos lucharlo cada dia. Siento decirlo pero algun comentario da bastante verguenza ajena. Un hombre incapaz de controlar (o amortiguar) sus emociones esta abocado al fracaso.

    • @Santana:

      En primer lugar, no creo que lo que diga Sandra refleje un punto de vista exclusivamente femenino, mucho menos tiene que ver con cambios hormonales.

      En lo que sí te doy la razón es en que nosotros debemos –y podemos– tener más control sobre la forma en que enfocamos nuestros días malos. Es muy tentador tomar la decisión “fácil” cuando tenemos un día malo. A veces es bueno –yo lo hago–, el problema es cuando se convierte en costumbre.

      Como decía en un comentario más arriba, debemos desarrollar disciplina y el compromiso con lo que hacemos. Como dices, no es fácil ser productivos en los días malos, pero a veces no tenemos opción. Sobreponerse a los días malos, tratando de sacar adelante los compromisos, es la diferencia entre la mediocridad y el éxito.

  9. José Luis López yo creo firmemente que ni siquiera sabes distinguir entre una emoción y una idea. De todos modos, si sentimos diferente podemos pensar, actuar y hablar diferente. Hay gente que no tiene tantos problemas con los sentimientos, y en cambio se ve dominada por las ideas.
    Además es muy probable que si nos sentimos mal sea porque hay que cambiar algo, algo importante. Es fácil ser positivo, no tomarse el trabajo de pensar y seguir equivocándose. Pero eso no es productivo.

    • @Catriel:

      Te conozco desde hace tiempo, y sé que tus comentarios son honestos –por eso es que este y el anterior comentario todavía siguen aquí.

      Por favor, tengamos cuidado para que el tono de la conversación no se vuelva innecesariamente agresivo. Sé que me entiendes… ;-)

  10. Como persona humana imperfecta que soy, mi estado de ánimo influye en mi productividad, como también lo hace la motivación que me inyecte o no mi jefe o mi entorno.

    Si fuese capaz de “procesar”(en el sentido de dividir en procesos) mi vida y lo que siento, organizaría mi tiempo dándole un momento del día a cada cosa. Lo que pasa es que yo soy una maraña de ideas, sentimientos y anhelos que no piden permiso y se presentan de manera “involuntaria” en el momento más inesperado.

    Creo que, el hecho de que afloren mis preocupaciones o mis problemas mientras trabajo es algo que está alejado de mi voluntad, aunque se puede suavizar ese “instinto” por medio de la relajación, buscando momentos del día para meditar sobre lo que te preocupa o perdonándome si hay un día “poco productivo” y conozco la razón.

    Por otro lado, depende del trabajo de cada uno. Si me ganase la vida como poeta, cantante o músico, seguramente las musas vendrían a susurrarme caminos que transformasen mi pena en arte.

    • @TreintaAbriles:

      Todos tenemos días “poco productivos”, por muchos y variados motivos. Como dices, lo importante es reconocerlos y reaccionar adecuadamente. Si te puedes dar el lujo de “olvidarte” de la productividad por un día, perfecto; si no, tendrás que hacer un esfuerzo, apelando a tu compromiso, para hacer las cosas lo mejor que puedas :-)

      Por cierto, me hiciste pensar… ¿los artistas necesitarán la productividad?

  11. Vuelvo a cometar por alusión. Intentaré ser breve. Mi consejo para un mal día era: no le des tanta importancia a la productividad, al igual que a la emoción negativa, intentando transformarla no para ser más productiva, sino para ser más feliz. Descansa, relájate, haz algo diferente que te reconduzca hacia la emoción positiva y después, si quieres, vuelve al trabajo, a eso que algunos llaman producir. Es mi forma de verlo, la que a mí me funciona.

    Añado que, comprendiendo esta última parte, es decir “mi forma de verlo”, creo que ésta es igual de respetable que cualquier otra. Por lo que no acabo de entender lo de las “vergüenzas ajenas”… En el fondo sólo siento tristeza por aquel que no es capaz de dejar fluir sus emociones por vivir permanentemente en su “mundo productivo”. Por cierto, en este mundo de redes creo que es principal el respeto, por delante de la productividad.

    De todos modos otros comentarios me han gustado mucho, especialmente el de “TreintaAbriles”. A los críticos constructivos los escucho, como siempre. Y doy gracias a los críticos destructivos por defender mi teoría: aquí hay mucha gente a la que le hace falta bailar más y producir menos :-)

    Dicho esto, ahora mismo no tengo muchas ganas de ponerme a “producir”, aunque esta tarde he quedado con unos clientes y no me quedará más que tener el ánimo arriba. Así que acabo de decidir, como una veleta, que apago el ordenador y me voy “fracasar”… Quiero decir… a tocar la guitarra un rato. Estoy convencido que eso me subirá la moral y esta tarde estaré a tope para trabajar.

    Un abrazo a todos! :D

    • @Robert:

      Veo que el tono de la discusión se ha “calentado” un poco, y te pido disculpas por ello.

      En el fondo creo que la idea de Sandra, y la de muchos de los que la hemos leído, es que no ser productivos a veces también es ser productivo :-)

      Gracias por compartir tus ideas. De verdad me parecen que son muy constructivas.

  12. Pingback: Sin tiempo para escribir.101, Carrero

  13. Bueno, Jero, me sorprende eso de “darme el lujo de olvidarme de la productividad”. Yo no decido tener un dolor de cabeza terrible, estar preocupada por la salud de alguien cercano o estar sumida en una seudo-depresión porque he roto con mi pareja (por decir algo). Si “decidís” ser productivos en estas situaciones y “os funciona”, no estamos hechos de la misma pasta. Es más, el mundo debería seguir en pie si no tengo un día productivo y espero que el GTD también “tenga en cuenta” que existen días así.

    Por otro lado, sí, los artistas debería ser productivos, pero recordaba una entrevista a Joaquín Sabina que decía que estaba tan endiabladamente feliz en pareja y satisfecho, que había tenido que irse fuera de España con un amigo artista con problemas sentimentales, para poder escribir algo en condiciones para su siguiente trabajo… A eso me refería.

  14. He leído tus otros comentarios y creo que estamos diciendo parecido mirando desde perspectivas distintas.

    No obstante, insisto: ¿Cómo solucionar con GTD los días poco productivos que, si somos realistas, de alguna u otra manera todos vamos a tener?

    • @TreintaAbriles:

      Sí, en el fondo estamos diciendo cosas parecidas ;-)

      En cuanto a GTD, creo que la forma en que te ayuda cuando tienes un día bajo es dándote la tranquilidad de que todo lo que tienes que hacer está ahí, esperando para cuando recargues pilas. Por experiencia sé que esa tranquilidad es la que nos permite tomarnos un descanso y disfrutarlo al máximo. No vamos a perder el control por un día de procrastinación total.

  15. Para Jero:
    Intentas edulcorar demasiado el debate. Hay diferentes puntos de vista y debes respetarlos independientemente del tono empleado. Que la mayoria de contertulios utilicen un lenguaje empalagoso no significa que la sociedad sea asi, mas bien al contrario.
    Para 30 abriles:
    Tienes mitificado el GTD, es simplemente un metodo como autofocus o una simple lista de tareas. Solo es el 10% de proceso productivo. El 90% es hacer las cosas. Y lo mas importante para hacerlas es empezarlas. Si a los 10 minutos no puedes seguir pasas a otra cosa. El siguiente dia que no puedas pasar de 10 minutos con la misma tarea de antes pues la descartas o intentas replantearla, seguramente el enfoque este mal.

    • @Santana:

      El hecho de que no haya “editado” ni eliminado ningún comentario demuestra que respeto todas las posturas. Lo que no voy a permitir son tonos fuera de lugar que atenten contra otros lectores o contra mi mismo –lo siento, en eso no estoy de acuerdo contigo. Para pedir respeto primero hay que respetar :-)

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