La frugalidad como forma de vida sostenible

Reciclado de bicicletas

Foto por Peter Blanchard (via Flickr)

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

En línea con mi proyecto de reducir a 100 mis objetos personales, me ha tocado leer últimamente varios artículos en los que se discutía sobre el asunto de la frugalidad, especialmente en blogs de finanzas personales. No sé, pero tengo la sensación de que este término causa algo más que sarpullidos en muchas personas. Y es que en una sociedad cada vez más consumista, hablar sobre frugalidad es casi una blasfemia.

La idea más extendida entre los “expertos” es que, en lugar de emplear el tiempo en idear formas de gastar menos, deberíamos buscar maneras de ganar más, lo que nos permitiría vivir sin renunciar al lujo y los caprichos que todos nos merecemos. Vamos, la escuela de Robert Kiyosaki sin ir más lejos. Sin embargo, a los defensores de la idea de ganar más para poder gastar más se les olvida algunos pequeños detalles.

El primer lugar, el consumismo mal entendido –el más extendido– lleva casi necesariamente al derroche de recursos. Cuando se nos enseña que comprar es bueno, entretenido, deseable, “cool”… se instala en nuestra cabeza la idea de que está bien cambiar nuestro teléfono móvil cada año, aunque no lo necesitemos; o cambiar el coche cada 4; o desechar unos pantalones o unos zapatos porque ya no están de moda –aunque estén en perfecto estado. En resumen, gastamos dinero para cubrir necesidades ficticias –y antes de que alguien levante la voz: no, yo no considero una necesidad real el simple deseo de poseer.

Esto me lleva al segundo punto del argumento. Una vez sustituido un bien por otro nuevo, generalmente nos resistimos a deshacernos de él. La mente consumista desarrolla un férreo sentido de la posesión. ¡Cómo vamos a deshacernos de algo que nos costó tanto adquirir! Mejor lo guardamos por si acaso. Ello nos conduce a acumular objetos de todo tipo, que ya no tienen utilidad –si es que alguna vez la tuvieron–, y a convertir nuestras casas en auténticos zocos de “basura”, en lugar de hogares.

Lo que desemboca en la tercera idea de esta cadena de razonamiento, y es que la premisa sobre la que trabajan muchas personas es totalmente falsa: poseer no es bueno, ni deseable, ni “cool”, ni te hace más feliz. Justo todo lo contrario. Comprar y acumular objetos te da una sensación de felicidad momentánea, que desaparece rápidamente, y que sólo puede recuperarse comprando más cosas. Además, acumular te hace más pobre, no más rico –imagina lo que podrías haber hecho con todo el dinero que empleaste en comprar tantos objetos inútiles. Y lo peor de todo, también hace más pobre al planeta.

Veámoslo de esta forma. El planeta tiene unos recursos naturales limitados, que es de donde al final salen todos los objetos que adquirimos. Por tanto, es imposible vivir en el mundo de colores de Kiyosaki, en el que todos podemos ser ricos y comprar todas las cosas que deseamos. Un mundo así no es sostenible. Si cada vez somos más personas sobre este planeta, necesariamente debemos buscar una forma de vivir lo más sostenible posible. Y esa forma pasa obligatoriamente por la frugalidad.

No es opcional. Debemos aprender a ser frugales, adquiriendo sólo las cosas que necesitamos, que nos aporta algún valor, y reciclar todo aquello que ya no nos sirve, encontrando nuevos usos, vendiéndolo o, mejor aún, donándolo a quién no tiene tantos recursos como nosotros.

Y tú, ¿te consideras una persona frugal? ¿Crees que ser frugal es aceptable para tu vida? Comparte tu opinión y experiencias en un comentario.

19 comentarios

  1. Completamente de acuerdo, Jero. Poniéndolo en otras palabras. Si quienes más tenemos (sí, ya sé, normalmente esto también nos produce sarpullido, y nuestra primera reacción es… “pero hay otros que aún tienen más”, como si eso justificase nuestras ansias de poseer), si quienes más tenemos, decía, no somos capaces de renunciar a parte de nuestros privilegios…tenderemos cada vez a una mayor desigualdad, al contrario del mito del “crecimiento ilimitado”…

    • @Rubén:

      En realidad el argumento no está ligado necesariamente a la riqueza de las personas. Continuamente veo personas que tienen muy poco malgastando sus escasos recursos en cosas que no necesitan –televisiones de plasma de 50 pulgadas, consolas de juegos, camas king size y un largo etcétera.

      En cualquier caso, tienes razón en que generalmente, cuanto más tenemos, más gastamos en cosas absurdas y caemos en el exceso.

  2. Estoy totalmente de acuerdo, además como dijo Valentina la semana pasada depender menos de los ingresos para mantener tu nivel de vida reduce el estres.

    En algun momento, cuando hacia mucho campismo, senderismo y alpinismo, llegue a la conclusión de que para vivir solo se necesita lo que puedes meter en una mochila.

    Es un exceso vivir con lo que entra en una mochila, pero la idea es que no se necesita tanto para vivir.

    Y por ejemplo, hace tiempo que queria comprar un iPod Touch para reemplazar mi Palm pero haciendo un analisis riguroso y sin sentimientos, la Palm no necesita ser reemplazada, funciona bien.

    Llegue a la conclusión de que no necesito un iPod hasta que la Palm se descomponga y no tenga reparación. Y a como veo el aparatito este, faltan varios años para que se descomponga.

    Es dificil romper con el paradigma de “ganas más para comprar más”, pero liberarte del fanatismo del consumismo vale la pena.

    • @Hluot:

      Bueno, hay mucha gente en el mundo que vive con menos de lo que cabe en una mochila, así que no creo que sea un exceso :-D

      Pero tienes razón. Al final, cuando consigues superar el impulso de consumir y pasan los días, te das cuenta de que puedes vivir sin la mayoría de las cosas que pensamos comprar. Eso no quiere decir que no podamos darnos un pequeño lujo de vez en cuando –no es pecado tratar de disfrutar de las cosas–, pero como bien dices, siempre con medida, y siendo conscientes de por qué adquirimos las cosas.

  3. Mi estimado Jero,

    Este artículo refuerza mucho las ideas que estoy adquiriendo en lo referente a la adquisición del hábito de eliminar bienes que no ocupo, tomado de tu propia experiencia, creo que la frugalidad debe estar determinada por lo desempeñes en tu vida daria.

    Yo si quiero llegar a tener exclusivamente lo indispensable y he aprendido a lo largo de muchos años a ir adquiriendo lo que voy necesitando, sin embargo, me doy cuenta que la teoría consumista no nos otorga esta facilidad.

    Estoy convencido que teniendo solo lo indispensable se pueden hacer las cosas de una forma más eficiente, el caso es aprender a decir NO.

    Saludos.

    Omar Carreño

    • @Omar:

      Definitivamente, es perfectamente posible vivir con lo indispensable. La “necesidad” de adquirir cosas o cambiar las que tenemos por otras más nuevas es total y absolutamente artificial, y sólo está ahí porque es posible hacerlo –no porque realmente lo necesitemos.

      El hombre quizá sea el único animal que tiene una tendencia natural a acumular –quizá a causa de su capacidad de pensar y prever para el futuro. Por eso resulta tan difícil oponerse al consumismo, que apoya y refuerza esa tendencia. Ello implica que vivir frugalmente tenga que ser necesariamente una decisión consciente y meditada, que requiere un gran esfuerzo –especialmente, como bien dices, para aprender a decir NO muchas más veces de las que lo hacemos.

  4. Y pasando a la práctica, aquí en España hay una web que paga si les envías tu viejo móvil para reciclar. Llevo unos cuantos, tres, cuatro, no lo sé… El caso es no amontonar, reciclar y si algo te dan, mejor, lo inviertes en lápiz y papel para los papelitos de la bandeja de entrada, ¿no?
    La web, para quien esté interesado es http://www.zonzoo.es

    • @blumm:

      Excelente truco –lástima que no vivo en España. De todos modos, seguro que muchos lectores tomarán buena nota.

      Yo lo que hago es regalar lo que no necesito a personas de mi entorno que puedan sacarle mejor provecho que yo, ya sea utilizándolo o vendiéndolo y quedándose con el dinero. En México hay mucha gente necesitada, y esta es una forma de ayudar que no cuesta dinero.

  5. Te felicito por la iniciativa y ejemplo. A los interesados en el tema os recomiendo el libro “MENOS ES MÁS…Disfrútalo” (Michael Simperl, ediciones Urano) un comentario del mismo: “Este libro prático y convincente nos enseña cómo distinguir lo superfluo de lo verdadero importante en la vida. A partir de ahora, podrás decidir lo que necesitas y lo que no. Vivirás más tranquilamente, tendrás más tiempo y serás más rico en todos los sentidos”.
    “El hombre más rico es aquel que puede renunciar a la mayoría de las cosas” R. Tagore.

  6. Hola Jero. Por este medio agradezco a todos, he aprendido mucho de sus comentarios. Y me gusto muchisimo el comentario de Daniel Gómez, Gracias.Ojala pueda lograr esa enseñanza.Leere el libro.ese es mi tema. Saludos.

    • @Susana:

      Gracias por tu comentario. Demuestra que mi objetivo se está cumpliendo: que este blog se convierta en el punto de unión de una gran comunidad, dispuesta a compartir y ayudarse mútuamente. Gracias por participar y ser parte de esto :-D

  7. Pingback: Hablando de etiquetas para el minimalismo

  8. Me gustó mucho y estoy de acuerdo con lo que dice, si no somos capaces de ser frugales nuestro planeta se destruirá

  9. Estoy muy de acuerdo con los comentarios y, en particular, considero que las referencias a ser eficientes en nuestra manera de consumir no debe de estar distante de la idea de conservar limpio nuestro hogar que es la tierra. El problema es còmo contrarrestar el consumismo propiciado por las transnacionales…

    • @Nelson:

      Gracias por comentar. Creo que no podemos echarle toda la culpa a las multinacionales. Al final, quienes compramos y consumimos somos nosotros. Así que tenemos una gran parte de la responsabilidad.

  10. Felicito a todos por los comentarios, es una alternativa interesante que nos sirve para la vida en un mundo donde el consumismo es como el Dios que determina las relaciones entre humanos de este mundo moderno, tambien esta tendencia de ecoexistencia sera la alternativa de vida presente y futura

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