La falsa dicotomía de las tareas

“Acontece la paradoja máxima de que lo que está en todas partes, lo omnipresente, es lo que cuesta más trabajo ver” José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo español.

Es muy común entre los principiantes de GTD preguntarse si deben mantener dos sistemas de productividad paralelos, uno para los asuntos personales y otro para todo lo relacionado con el trabajo. Es normal, todos hemos pasado por ahí al principio, quizá pensando que si mezclamos ambas esferas nunca seremos capaces de desconectar completamente del trabajo una vez estemos fuera de la oficina.

Sin embargo, David Allen, el creador del método GTD, hace mucho hincapié en que no debemos hacer esta distinción. Según Allen, tanto las tareas profesionales como las personales deben ser ejecutadas igualmente, así que no tiene mucho sentido separarlas: al final, todo debe ser hecho. Y no le falta razón. Pero existe otro motivo aún más profundo para no hacer tal distinción.

Hace unos días publiqué un artículo sobre los 6 pilares para el equilibrio vital. En él enumeraba las distintas facetas o áreas que debemos cuidar para mantener un equilibrio adecuado en las cosas que nos importan. La productividad era uno de los pilares. Los otros eran el hogar y la familia, la salud, el trabajo, las finanzas y el entorno social y medioambiental.

Si alguien te preguntara dentro de qué esfera, personal o profesional, englobarías los temas relacionados con tu salud, seguramente no tendrías ninguna dudas en responder que a la esfera de influencia personal. Otro tanto sucedería probablemente con tus finanzas, y con las cosas relacionadas con tu hogar y familia. Pero, ¿qué hay del trabajo?

En realidad, los aspectos relacionados con tu trabajo también forman parte de la esfera de influencia personal, porque cada proyecto, cada actividad y tarea completada con éxito te permite avanzar en tus objetivos profesionales, que es uno de los 6 pilares fundamentales para mantener tu equilibrio vital. Por eso, no puedes, no debes, separar tus actividades dentro del trabajo del resto de las actividades que realizas diariamente.

Tratar de separar o ignorar temporalmente tus obligaciones como trabajador (ya sea por cuenta agena o como autónomo), es como tratar de separar tus obligaciones para con tu familia, tu salud, tu entorno o tus finanzas. Todas ellas forman parte de un todo que te concierne como persona. Por tanto, no existe tal dicotomía entre lo personal y lo profesional. Sólo existe una esfera de influencia para todas nuestras obligaciones, y esa es la esfera de influencia personal.

¿Crees que debemos separar lo personal de los profesional? ¿Por qué? Comparte tu opinión con nosotros en un comentario.

Foto por Kriss Szkurlatowski

4 comentarios

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Empecé clasificando las tareas de mi trabajo por separado, las tareas personales por un lado, y las profesionales por otro pero como bien explicas, aumenté la “productividad” cuando las auné en mi sistema de gestión (uso GTD con Outlook sincronizado con la Blackberry).

    Sí, también lo recomiendo. Mejor llevar las tareas en un sólo carro.

  3. @Blumm:

    No conocía ese organizador online. Ya le he echado un vistazo rápido y tiene muy buen aspecto. En cuanto tenga un rato libre lo voy a probar, aunque los que ya me conocéis sabéis que no soy muy amigo de tener mis cosas flotando en la red ;-)

    Muchas gracias por la referencia.

Deja un comentario