La fábula del tonto

No suelo reenviar los correos que me envían, mucho menos convertirlos en un artículo. Pero me ha llegado uno que no tiene desperdicio (gracias Juanmi por esta joya de sabiduría, casi un haiku de las fábulas), y creo que vale la pena compartirlo con todos vosotros.

Al más puro estilo Samaniego, contemos la fábula del tonto. Dice así:

Se cuenta que en un pueblo, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de escasa inteligencia que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas. Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían, y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 céntimos, y otra de menor tamaño, pero de 1 euro. Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos, y éste le respondió:

– Lo sé, no soy tan tonto. Vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.

La segunda: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

La tercera (y más interesante): Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

Moraleja: El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente.

Foto por Donald Cook

8 comentarios

  1. Sí, la fábula nos la trae Knut Hamsum en su novela Misterios de 1943. Y aún coleando en 2009. Para cuánto sirve la literatura.

    Saludos.

  2. Muy acertada la moraleja. Sin duda no todo es lo que parece y menos cuando se trata del aspecto económico. Tan sólo habría que fijarse como andan sus bolsillos.

  3. Lo que es la vida, uno creyendo que la persona que se supone que uno esta engañando, en realidad nos esta engañando a nosotros. Muy reflexivo

  4. @Blumm:

    Muy buena aportación. La verdad, ignoraba ese dato (y yo sí soy de los que lee, lo juro por Arturo).

    Muchas gracias. Espero verte más veces por aquí :-)

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