Asignar prioridades no es priorizar

Pesas

Llega un momento en la vida de todas las personas en que nos damos cuenta de que son más las cosas que tenemos o que queremos hacer, que el tiempo disponible para hacerlas. Para unos eso sucede al entrar en la secundaria o el bachillerato, para la gran mayoría durante la universidad, y para los que tienen más suerte, eso pasa cuando se incorporan al mundo laboral. En cualquier caso, tener más cosas que hacer que tiempo para hacerlas es una característica de la «vida moderna», y debemos aprender a vivir con ello, para lo bueno y para lo malo.

Aparentemente, nuestros abuelos y padres siempre han tenido la fórmula para afrontar esta terrible situación: «Tú lo que tienes que hacer es organizarte y priorizar». Lo que quiere decir, de manera más o menos implícita, es que si hacemos un inventario de todas las cosas por hacer, y luego ordenamos esas cosas de más a menos prioritaria, decidir en cualquier momento lo siguiente que tenemos que hacer debería ser coser y cantar.

Continuar leyendo