El reto de vivir con sólo 100 objetos personales

“Todo es muy difícil antes de ser sencillo.” Thomas Fuller (1610-1661) Clérigo y escritor británico

Ya está, lo he decidido en este mismo momento. Voy a seguir los pasos de David Michael Bruno de guynameddave, que en noviembre de 2008 dio comienzo al reto de vivir 12 meses con sólo 100 objetos personales o menos. En mi caso, comenzaré el 1 de enero de 2010, simplemente porque me parece una fecha significativa y fácil de recordar.

El objetivo, como explica Bruno en su blog, es reducir el consumismo en que todos estamos inmersos hoy en día. La verdad, el reto me llama mucho la atención porque soy una persona tendente al minimalismo, pero nunca me había propuesto algo así. Es una oportunidad única para ver si realmente soy tan minimalista como me creo :-p, y si soy capaz de vivir con un número limitado de objetos personales.

A continuación expongo las reglas del juego según Bruno, con algún pequeño aderezo por mi parte:

1. “Cosas personales” significa cosas que son sólo mías, o de las que soy el usuario principal. Por tanto, quedan fuera de la definición los objetos familiares y las cosas de la casa (por ejemplo, mesas, sillas, camas, vajillas, etc.)

2. Recuerdos. Las fotos y otras cosas de recuerdo serán considerados como una unidad si caben en una pequeña caja. La idea es que se pueda manejar como un sólo objeto en caso de tener que transportalo. (Afortunadamente, yo hace tiempo que me deshice de la mayor parte de los recuerdos físicos.)

3. Libros. Cada libro debe contar como un objeto personal si yo lo compré o lo uso regularmente, como los libros de consulta. En mi caso, reducir el número de libros será un gran reto. Ya no tengo muchos, pero puedo llenar fácilmente la mitad de la lista de objetos permitidos si no tengo cuidado.

4. Ropa y calzado. Para compensar, la ropa interior se puede contar como un sólo objeto, al igual que los calcetines (al fin y al cabo, no ocupan mucho espacio, y es difìcil que el consumismo desenfrenado me haga comprar más de los necesarios). Los pantalones, camisas, complementos y calzado, por el contrario, debe considerarse de forma individual.

5. Herramientas. Al igual que los recuerdos, las herramientas pueden considerarse en conjunto si caben todas en una misma caja. De nuevo, la idea es contar cada “bulto”. Una máquina de taladrar, por ejemplo, sería un objeto, y la caja de herramientas, con todo su contenido, sería otro.

6. Regalos. No recibo muchos regalos (no soy una persona regalo-adicta, y mis amigos y familia lo saben). Aún así, es de esperar que reciba algunos a lo largo del año. Si recibo algún regalo, tendré una semana para pensar qué hacer con él antes de que cuente para la lista de 100 objetos, ya sea para quitármelo de encima disimuladamente, o paara deshacerme de otro objeto de la lista.

7. Nuevos objetos. Finalmente, es posible adquirir nuevos objetos, siempre y cuando el número total no exceda de 100. De esa forma dejo espacio para reemplezar objetos viejos, comprar algo que realmente necesito (deshaciéndome de otra cosa si es necesario), o recibir regalos como acabo de explicar.

Siete reglas sencillas, ¿no? :-) Pronto publicaré la lista de mis objetos personales comentada, y la iré actualizando a lo largo del año para compartir los resultados con todos vosotros. No sé si lo conseguiré, pero seguro me voy a divertir un montón :-D

¿Crees que eres capaz de vivir con 100 objetos personales? ¿Te animas a unirte al reto? Déjanos un comentario.

Foto por Gianni Testore

38 comentarios

  1. Interesante, pero es un reto muy difícil para las mujeres, sobre todo las que se mueren por ropa, calzados y accesorios.

    Personalmente creo que debo tener menos de esa cantidad de artículos porque tuve que dejar mi país hace 5 meses. Fue un ejercicio interesante seleccionar lo necesario por segunda vez. Es increíble todo lo que dejé que nunca usaba pero que lo tenía ocupando espacio y llenándose de polvo.

    La primera vez fue hace 5 años y medio atrás, dejé la casa de mis padres y recuerdo que salí de allí hasta con objetos de la escuela y bachillerato, pero un día me dije “¿Qué hago con tantas cajas y recuerdos sino las miro?”,eso lo hice porque andaba rodando de residencia en residencia y era un martirio andar con tantas cosas, luego compré mi casa y aprendí a despegarme más de los recuerdos.

    En fin, ahora tenemos otra casa y estoy decidida a no llenarla de “checheres”, he concluido que me hace mucho bien tener pocas cosas y lo estrictamente necesario. Una vida y una casa llena de objetos es pesada e incómoda.

  2. A mi este reto me parece un poco obsesivo con el control :)
    Me conformo con no tener trastos que no se van a usar nunca o ropa que ya nunca más pondrás. Pero detallarlo y controlarlo todo tan al dedillo creo que no merece la pena el esfuerzo. Será que tengo pocas cosas :P
    Ah! Y nunca pondría límite al número de libros ^_^
    Saludos.

  3. ¿Prescindir de mis recuerdos? NO
    ¿Prescindir de mis libros? TAMPOCO
    ¿De mis cajas de fotos? MENOS AÚN.
    ¿De las gafas con las que hice mi primer viaje de estudios? ¿Del primer chupete de mi crío? ¿De mis discos de prácticas en la uni, aunque ya no hayan lectores de 5 1/4? ¿De mis vinilos? DEFINITIVAMENTE NO

    ¿para qué despredenderte de esos objetos tan valiosos, y más aún si tienes sitio suficiente donde guardarlos? Ya tomarás la decisión cuando necesites guardar más cosas y no tengas sitio.

    Una vez, una amiga, secretaria de juzgados, comentaba una redada que hicieron en un local de alterne. Con la voz apagada dijo al hablar de las chicas que detuvieron: “es patético ver que esta gente lleva toda su vida metida en una maleta de viaje: fotografías de hijos, amigos o familiares, recuerdos de su tierra, utensilios, ropa, dinero, todo metido en una sola maleta”.

    ¿Quieres vivir así? ¿Sólo 100 objetos personales?

    Comparto con Alejandro su opinión. Yo reviso mi despacho anualmente, y el trastero de casa también, para hacer limpieza. Es cierto que se tiran cosas que guardaste “por si acaso”, o simplemente “porque cabían allí”, pero no lo tiro todo. Ya lo tirarán mis familiares cuando yo no esté, pero mientras tanto, son mis cosas, son mi identidad personal, y debo respertalas.
    Saludos.

  4. Este propósito también es uno de los mios, aunque yo no pienso contar los objetos.No sé si serán 100 o más.Lo que si sé que voy (ya he empezado) a quedarme con un mínimo de prendas, necesarias y que me gusten.Tirar todo lo roto e inútil.Adquirir utensilios de cocina y hogar multifunciones (uno sirve para varias cosas).Recuerdos y fotos los que me aporten buenas vibraciones y lo demás al traste.”menos es más”. Te deseo mucho éxito en tu propósito.
    Saludos.
    Montse

  5. “Posee lo que un naufragio nunca te pueda arrebatar” -o algo así era la frase-. Yo estoy en ello desde hace 2 ó 3 años y es liberador. Bueno, no contando hasta 100, pero en esa cosa de “antes de entrar, dejen salir”.
    Mi identidad: lejos de ser mis objetos.
    Incluso hice una donación a una biblioteca de 3.000 libros y, sabes? Todavía tengo muchos y no he echado ninguno de menos (qué fuerte)
    No carezco de nada material, la verdad. Vivo en la casa que desearía vivir y con todo lo que deseo tener. Disfruta del juego, es muy chulo hacerlo por voluntad propia y con ilusión. Te envío un besazo, hala!

  6. “me parece muy poco acertado llamar a alguien “patético” por tener una habilidad tan poco común como saber vivir con pocas cosas.”

    Patético es que esta mal llamada “habilidad” sea una necesidad impuesta por quienes te esclavizan y te hacen prostituírte en contra de tu voluntad. Patético es ver como los recuerdos de una persona, como todas su posesiones, sus ilusiones y sus desgracias tienen que caber a la fuerza en una pequeña maleta, ya que mañana puede que aquellos que la utilizan para ganar dinero, la trasladen a otro lupanar, y necesariamente su equipaje ha de ser pequeño.

    En cualquier caso, reconozco que el símil era extremado y respeto tu opinión, aun cuando haya cierta distancia respecto de la mía.

    Por cierto, no me aferro al pasado pensando que cualquier tiempo pretérito fue mejor, ni intentado que regresen las antigüas vivencias. Pero tampoco rechazo lo que he vivido. Al contrario. Mi pasado y mis recuerdos forman parte de mi vida, al igual que tu pasado forma parte de la tuya, lo quieras o no. Yo prefiero que el ruído que produce una nuez al cascarse me haga recordar esas tardes de invierno en el huerto de mi abuelo, recogiendo las que caían del hermoso nogal donde me hizo un columpio con una sencilla cuerda. Y recordar cómo hacía como si le hubiera pillado los dedos cuando yo las partía con una piedra mientras él las sujetaba. A este pasado y de recuerdos es al que me refiero.

    Pero ya nos estamos saliendo del tema. Espero que nos informes sobre el resultado de tu decisión en breve y que si estás convencido, produzca los resultados que esperas.

    Saludos.
    Jose Fco.

  7. Hola:

    Yo puedo pensar en vivir con un minimo de objetos, pero no serian 100.

    Para mi es mas facil pensar en vivir con todo lo que cabe en un departamento pequeño de 56 metros cuadrados de construcción sin que paresca almacen bodega.

    Lo que si quiero hacer es digitalizar todos mis apuntes de la universidad porque ahorita no sirven mucho porque no se pueden consultar facilmente y ocupan mucho espacio. Ahi eliminaria varios bjetos.

    Suerte con tu juego.

  8. Cada vez que veo el feed de tu sitio me sorprendes más! Estoy seguro de que llegarás muy lejos con este blog ;)

    ¿En qué país vives? Una de mis metas es en algún momento vivir como nómada, lo cual se apega mucho a la filosofía que planteas aquí. Pero indudablemente, cuando esté en el mismo país que tú, te invitaré a tu bebida fría favorita!

    Saludos!

  9. CUANDO NOS VOLVIMOS DE AUSTRALIA TUVIMOS QUE DSHACERNOS DE MUCHAS COSAS QUE EN ESE MOMENTO NOS PARECIAN MUY NECESARIAS Y LUEGO NO ARREGLAMOS SIN ELLA.
    PESE A TODO NO SOY MINIMALISTA Y NO CREO QUE PUEDA ARREGLARMELAS SOLO CON 100 ARTICULO.PERO APRENDI A VIVIR MAS SIMPLEMENTE Y CON LO CONSIDERÉ “SOLO LO INDISPENSALBE”.NO SÉ SI SON SOLO 100

  10. ¡Todo un reto! ¡Espero que lo consigas!

    Yo me he ido deshaciendo de un montón de cosas en sucesivas mudanzas, porque es verdad que tendemos a acumular mucho más de lo que necesitamos, y cada vez me hago el mismo propósito, adquirir sólo lo imprescindible pero… no siempre lo consigo.

    Suerte y ¡a elegir bien esos 100 objetos! :-)

  11. Mirá, me parece una idea interesante. Creo que la voy a aplicar para mis propósitos de año nuevo, pero tal vez desde una postura más anti-consumismo, es decir, a mi me parece un tanto difícil ponerle un límite a mis posesiones, pero puedo ponerle un límite a lo que compro (:

    Interesante, de todos modos, que tú lo quieras hacer así, me parece toda una proeza.

    ¡Suerte!

  12. Ante todo un saludo cariñoso, agradecimiento y felicitaciones por este gran blog.

    Yo siempre he deseado llevar una vida doméstica más simple y tranquila, en oposición al desgaste de recursos que conlleva una casa grande llena de cosas.
    Hace un año, me mudé a mi pisito nuevo de 53 metros, apenas traje lo imprescindible, en parte porque deseaba hacerle algunas mejoras, un año después, me doy cuenta de que lo que traje con la maleta era más que suficiente, ropa necesaria, documentación imprescindible…
    Un piso diáfano al que le añadí unas puertas bonitas, una calefacción azul, una sencilla cocina con pocos utensilios, etc. Mudarse es liberador. Recomiendo la lectura de un librito como Simplifica tu vida de Elaine st.James con consejos útiles en este sentido. Un abrazo a todos. :)

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  16. Que gran apunte, lo leí gracias al post de Jero, lo que pienso del reto es que, en cualquier situación social en que nos desenvolvamos, una maraña de cosas sin duda nos invade, y nos damos cuenta ipso facto de cuáles de ellas podemos prescindir, la pregunta es si lo que nos motiva a mantenerlas o a tirarlas es algo que nos sale a nosotros, o es una “carga social”. Me inclino a pensar que 100 es una buena cifra, que el reto vale para un ejercicio de vida (no como en el ejhercito, donde seguramente tendrás menos de 100) y que vale la pena probar, al menos intentar; yo mismo habría pensado hacer algo similar al querer retirarme al campo, ya camilo dijo algo como: “vamos con las armas y los libros al monte”

    • @juanfer 2k:

      Como tú, creo que en el fondo todos sabemos qué cosas son útiles o deseamos tener, y qué es basura –en el sentido más amplio de la palabra. Si no nos deshacemos de las cosas es por el apego que tenemos a ellas. Por eso, uno de mis valores personales es fomentar el desapego, y no sólo a los objetos materiales, también a la dependencia de personas, sean quienes sean.

      A muchas personas les parecerá extraño que mencione el desapego como un valor. La verdad es que se trata de un tema que tiene muchas caras, y sin duda material para varios artículos.

  17. Pingback: 12 hábitos productivos para el nuevo año « Psicología Virtual

  18. LA IDEA ES FORMIDABLE. VIVIR CON POCAS COSAS SIGNIFICA:MENOS TIEMPO DEDICADO A ORGANIZARNOS,ACOMODAR Y LIMPIAR;FACILIDAD PARA DESPLAZARNOS,VIAJAR ,MUDARNOS ;ESPACIOS LIBRES DE ADORNOS,MUEBLES Y ADORNOS INNECESARIOS …CONSIDERO SIN EMBARGO QUE ES MUY DIFICIL ,PARA MI SERIA CASI IMPOSIBLE,LIMITARME A SOLO 100 OBJETOS (EMPEZANDO POR LOS LIBROS ,LOS DISCOS Y LAS FOTOS ).PERO LA IDEA SIGUE SIENDO MUY,MUY BUENA.

    • @Luna:

      En realidad no se trata de vivir sólo con 100 objetos –las cosas compartidas con otros miembros de la familia no cuentan, como los utensilios de cocina, el ajuar doméstico, la televisión, etc. El proyecto realmente intenta fomentar la reducción de objetos que consideramos personales. En este sentido, creo que no es tan difícil.

      En mi caso particular, lo que más difícil me resulta es la ropa, y creo que es el caso de casi todo el mundo. Pero una vez descubres que el 80% de la ropa que tienes realmente no la usas nunca, todo es más fácil.

      Te animo a intentarlo. Verás que no es tan difícil. Y si finalmente te quedas con 120 o 150 objetos, de todos modos habrá valido la pena. Es una experiencia muy interesante ;-)

  19. Estoy bastante interesado en el reto, pero me gustaria saber como te fue a ti, que tal estuvo la experiencia? cuales fueron tus 100 objetos personales?

    • @Kazu:

      Por distintos motivos, no pude llevar a cabo el proyecto como tal. Sin embargo, desde entonces he ido reduciendo mis objetos personales, y aunque no los he contado, creo que no ando muy lejos de la cifra objetivo.

      Creo que es un buen momento para hacer inventario. Me lo anoto en mi lista de próximas acciones, y tan pronto como tenga una lista actualizada la publico con vosotros.

  20. Pingback: ¿Hasta dónde llega nuestra avaricia y codicia? Me declaro oficialmente ‘Minimalista’ « SaramariaMR

    • Encontré la respuesta a varias preguntas que me hacía en tu comentario.
      ¡Tienes razón! No tengo por qué impostar en mi vida la epopeya de Christopher McCandless, si luego me voy a quedar en casa.

      Lo que está de más, lo que no duele… se tira, pero las memorias de mi vida, que quizás a nadie le importen si no a mí, está bien que me acompañen si no hay emergencias a la vista.

      Sí quiero hacer un aligeramiento de la vida, pero no me haré la maleta del nómada cuando mi realidad es una hipoteca a treinta años que me arraiga a un 49-D o un 115 izquierda para muchos años.

      Sólo es cuestión de no acaparar, de liberarse de lo superfluo, pero no de lo que no lo es.

  21. Yo soy mujer y no he perdido femenidad no obstante soy capaz de vivir con pocas cosas. Vivir con pocos zapatos, poca ropa y pocas cosas en general ha tenido muchas ventajas, he ahorrado y la limpieza es sencilla.

  22. @billvane:

    En realidad es un reto difícil para cualquiera. Lamentablemente hemos crecido y aprendido a ser más consumistas que cualquiera de nuestras generaciones pasadas. Hasta tal punto que está mal visto no ser consumista. Si no entras en la rueda, enseguida te catalogan de avaro, de estar en contra de la economía o de “freek” :-(

    Yo, sin embargo, creo que el minimalismo es una postura mucho más racional, sostenible económicamente y saludable emocionalmente, que el consumismo descontrolado.

    Descubrí la libertad de tener pocas cosas casi de igual forma que tú, y desde entonces tengo muy claro que no quiero volver a depender de nada material. Hace 5 años de eso, y no me he arrepentido :-D

  23. @Alejandro:

    Bueno, de eso se trata, ¿no? En realidad esto es un juego y, como todo juego, tienes sus reglas.

    En cualquier caso, estas son mis reglas. Cada uno, si quiere participar, puede poner las suyas. El objetivo final es ver hasta donde somos capaces de llegar, y en el camino desintoxicarnos del consumismo y ser conscientes de las ventajas (o no) que tiene vivir desapegados de lo material.

    Por cierto: totalmente de acuerdo con respecto a los libros. Por eso, hace poco me hice con un eReader de Sony. Ya no volveré a comprar libros en papel salvo que no tenga otro remedio. Es cierto que me encanta oler, tocar y sentir los libros, pero no estoy dispuesto a volver a cargar con una biblioteca de más de 1.000 volúmenes como la que dejé en España ;-)

  24. @Jose Fco.:

    En primer lugar, gracias por tu comentario. Creo que expresa la opinión de muchísima gente y me da la oportunidad de profundizar en mi postura personal ante el tema :-)

    Por supuesto, todos los puntos de vista son más que válidos. En mi caso, no considero en absoluto valiosos los objetos del pasado, ni de hecho cualquier objeto, más allá de la utilidad que me pueda proporcionar en este momento. Quizá se deba a que soy una persona muy práctica, emocionalmente libre, que prefiere vivir el presente, no aferrarse al pasado ni, por supuesto, colgarse de las promesas del futuro.

    Con todos mis respetos a tu amiga, me parece muy poco acertado llamar a alguien “patético” por tener una habilidad tan poco común como saber vivir con pocas cosas. En cambio, sí me parece patético que la felicidad de muchas personas dependa de cuántas cosas poseen. Los objetos no tienen valor intrínseco, más que el que cada uno le quiera dar. Y yo prefiero darles el valor por el uso que me proporcionan, nada más.

    ¿Quiero vivir con pocos objetos? Rotundamente SI. ¿Puedo vivir con sólo 100 objetos? No lo sé todavía. Pero sí sé que he vivido muchos años “colgado” de los objetos y posesiones, y desde que me deshice de la mayor parte de ellos mi vida ha cambiado radicalmente (para mejor).

  25. @Montse:

    Por supuesto, se trata de un juego. Por eso contaré los objetos y le daré seguimiento. Quiero divertirme y aprender :-D

    Yo tampoco sé si lograré vivir con sólo 100 objetos. Lo importante al final no es si terminas con 80, 100 o 150 objetos. La idea es eliminar todo lo que sea innecesario. Porque como dice Berto Pena de ThinkWasabi, “todo lo que no suma, resta”.

  26. @Jose Fco.:

    Creo que estábamos hablando de “patetismos” distintos. Yo me estaba centrando en un aspecto muy particular (el del minimalismo), mientras que tu comentario era mucho más profundo. Y eso me despistó. ¡Lo siento! Por supuesto, desde ese punto de vista tienes toda la razón. Nada que objetar.

    En cuanto a “aferrarse a pasado”, una cosa son los recuerdos y otra los objetos. Yo también conservo mis recuerdos, forman parte de mi personalidad y de quién soy. Pero no conservo los objetos. O para ser justos diré que conservo muy pocos. Y cuidado, no tengo nada en contra de acumular objetos. Simplemente digo que a mi se me hace una carga innecesaria. Pero por supuesto, cada uno es libre, ¡faltaría más!

    Sigue por aquí. Iré dando cumplida cuenta de mis progresos (o mi incapacidad) para conseguir el objetivo. Tus comentarios, desde el punto de vista de alguien que le gusta conservar los objetos, serán muy valiosos :-)

  27. @Hluot:

    Bueno, en el fondo se trata de la misma idea. Como le decía a Montse, el número de objetos no es lo importante. Se trata de reducir lo que no es necesario, de simplificar tu entorno todo lo que puedas. El grado de simplificación debe ser aquel con el que cada uno se sienta cómodo.

  28. @Víctor:

    Vas a conseguir sacarme los colores :-) Muchas gracias por tus palabras (y por tus mensajes en Twitter). Me dan ánimos para seguir adelante con esta aventura.

    Jajaja Yo no vivo como nómada, no soy tan bohemio. Soy español, pero llevo casi cinco años viviendo en México. La decisión de venirme fue puramente personal (en algún momento os contaré los detalles). Quiero decir, que no me vine porque mi empresa me trasladara, sino porque decidí que México era un lugar mejor para vivir. Todavía no me he arrepentido de ello, y en el proceso aprendí muchas cosas, como por ejemplo las ventajas de vivir “ligero”.

    Si alguna vez vienes a Guadalajara, la ciudad donde vivo, estaré encantado de tomarme un té helado contigo ;-)

  29. @Julia:

    En primer lugar, bienvenida y gracias por tu comentario :-D

    Todas las personas que conozco que han cambiado de ciudad o de país comentan lo mismo. En verdad vivimos atados a los objetos por pura inercia. Ni siquiera nos damos cuenta de la carga física y emocional que suponen hasta que de repente dejamos de tenerlos.

    En cuanto al número 100, es más bien un hito, una cifra redonda para expresar “pocos objetos”. Al final, lo importante de este reto es que seamos conscientes de la cantidad de cosas que tenemos, de qué objetos son realmente necesarios, y de cuáles podemos prescindir sin afectar nuestra vida. (Aún así, tengo esperanzas de poder llegar a 100 objetos personales.)

  30. @Toulux:

    Gracias por los ánimos y bienvenida :-D

    No acumular cuesta trabajo (a mi también). Por eso quise iniciar este reto. Quiero realizar la reducción de objetos de manera consciente, no como un simple deseo al aire. Veremos qué sucede. Os mantendré informados ;-)

  31. @Mirie:

    Gracias por pasar por aquí y dejar tu comentario :-D

    En realidad, la esencia del reto es precisamente lo que tú planteas. El hecho de limitar mis objetos de uso personal (no mis posesiones) a sólo 100 objetos no deja de ser un juego, un experimento interesante.

    Gracias por tus ánimos. Os mantendré informados ;-)

  32. @mariamariscal:

    Gracias por tus cariñosos saludos y bienvenida :-D

    Creo que todos los que hemos pasado pro la experiencia de una mudanza (sobre todo si hemos cambiado de ciudad o país) hemos aprendido cosas similares. Yo estuve más de un año sin muebles en mi casa de México, y no los eché en falta. Finalmente amueblamos la casa, pero si tuviera que hacerlo ahora probablemente lo haría todavía más minimalista.

    No conozco el libro que comentas, pero sí uno titulado “El arte de simplificar la vida”, de Dominique Loreau (editorial Urano). Por lo que cuentas, tienen enfoques muy parecidos. Buscaré el libro de Elaine St. Jones para echarle un vistazo. Creo que me gustará :-)

    Muchas gracias por dejar tu comentario y espero verte más veces por aquí.

    ¡Feliz Navidad!

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