¿Estás listo para las oportunidades?

¿Estás listo para las oportunidades?

Por muy aburrida y monótona que parezca la vida para algunos, continuamente nos surgen oportunidades para crecer personal y profesionalmente. Un ofrecimiento de un amigo, un comentario de un desconocido en la sala de espera, una idea fugaz que nos asalta leyendo un libro o viendo un programa de televisión… Nos pasa a todos, todo el tiempo. Sin embargo, no todo el mundo parece aprovecharlas.

La gran diferencia entre una persona exitosa y otra que no lo es radica precisamente en eso. La primera suele ser una persona creativa, que identifica rápidamente las oportunidades, y no tiene problemas para tomarlas al vuelo y desarrollarlas cuando surgen. La segunda está generalmente dando vueltas en el bucle sin fin de sus preocupaciones diarias, el estrés del trabajo y relaciones sociales mediocres que no le llevan a nada, por lo que difícilmente puede identificar las oportunidades, mucho menos aprovecharlas.

La verdad es que resulta muy complicado pensar en oportunidades cuando todo nuestro tiempo y energía mental se consumen en tratar de manejar los mil y un asuntos con que somos bombardeados cada día. Cualquier idea que identifiquemos vagamente como una oportunidad desaparecerá rápidamente con la siguiente llamada de teléfono del jefe, o el correo de un compañero solicitándonos un nuevo informe –otro más. Después de 1 minuto no quedará ni rastro de la idea de oportunidad en nuestra ajetreada cabeza.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? ¿Cómo podemos destapar todo el potencial de la creatividad que llevamos dentro, y centrarnos en proyectos que sean realmente apasionantes y valiosos? La respuesta es muy sencilla: liberando nuestra mente del estrés a que está sometida continuamente. Despreocuparnos de la cantidad de detalles que tenemos que controlar cada día, en el trabajo y nuestra vida privada, y enfocar la mayor parte de nuestra energía en el “cómo”, no en el “qué”.

Alguno estará pensando: “eso suena muy bonito, pero ¿cómo se hace?”. Echemos un vistazo a lo que hacen las personas más exitosas y comprobaremos que todas ellas practican alguna forma de método productivo y organización personal. Básicamente mantienen un registro de sus ideas, compromisos y obligaciones fuera de sus cabezas, ya sea en papel o electrónicamente, y trabajan en ellas de manera disciplinada y metódica, evitando la procrastinación y aplicando criterios claros basados en prioridades. Así de simple ;-)

¿De verdad es tan simple? Sí. Cuando tenemos la certeza de que todo lo que queremos –y no queremos– hacer en este momento está convenientemente registrado en algún sitio, y sabemos aplicar un conjunto de prioridades claras, nuestra mente automáticamente se relaja. Si el jefe nos llama, añadiremos una tarea a la lista de siguientes acciones, en lugar de dejar a medias lo que estamos haciendo; si recibimos correos electrónicos, se quedarán ahí hasta que les llegue su turno, en lugar de interrumpir el trabajo cada 10 minutos en comprobar si ha llegado uno nuevo.

Con un método y criterios claros para manejar las tareas, nuestra mente deja de preocuparse y empieza a “ocuparse”. Libre de estrés, comenzamos a identificar oportunidades, desarrollar ideas nuevas y, en definitiva, funcionar de manera mucho más creativa, justo como queremos.

En definitiva, practicar la productividad personal, ya sea por medio de GTD, Autofocus u otro método, es un salvoconducto para mejorar nuestra vida en todos los aspectos. Nos permite estar sintonizados continuamente con lo que pasa a nuestro alrededor, sencillamente porque lo inmediato y el día a día están bajo control. Estar organizados no sólo nos permite identificar las oportunidades fácilmente, sino también integrarlas en nuestro sistema productivo y llevarlas a cabo sin estrés.

Y tú, ¿cuánto tiempo pasas preocupándote, en lugar de ocupándote de las cosas? ¿Crees que estás listo para aprovechar todas las oportunidades que te pasan por delante? Comparte tu opinión en un comentario.

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Foto por djt853 (via Flickr)

9 comentarios

  1. Interesante Post para fin de año, pero sobre todo tu reflexión final. Regularmente pasamos mucho tiempo preocupándonos en lugar de ocuparnos de las cosas realmente importantes. En mi caso sigo preparándome para afrontar de mejor forma las oportunidades en forma ordenada y con un método claro que ayude a su cabal cumplimiento. Ahora después de estudiar GTD, me preparo para adoptar ZTD y continuar mi camino lejos de la procrastinación y por supuesto con menos estrés. Ahora los planes de inicio de año son en verdad mucho mas factibles de cumplir. Un abrazo y feliz 2011.

    • @Omar:

      Animo en tu adopción de ZTD. La verdad es que no importa tanto el método, siempre que adoptes uno que se acomode a tu forma de trabajar y que seas consistente y constante.

      Feliz y próspero 2011… Nos seguimos leyendo ;-)

  2. Me parece un post muy optimista.

    Me inquieta esta frase:

    “La segunda está generalmente dando vueltas en el bucle sin fin de sus preocupaciones diarias, el estrés del trabajo y relaciones sociales mediocres que no le llevan a nada”

    ¿Relaciones sociales mediocres? ¿Qué quieres decir?

    • @TreintaAbriles:

      Entiendo tu inquietud –quizá el calificativo “mediocre” suena un poco radical. Por relaciones sociales mediocres me refiero a aquellas que no nos aportan valor, o incluso son dañinas, como por ejemplo con personas pesimistas por sistema, personas que sólo nos quieren para quejarse de sus desgracias, personas que absorben nuestra energía mental en lugar de enriquecernos, y un largo etcétera.

      Todos tenemos –o hemos tenido– este tipo de relaciones, con familiares, amigos y compañeros de trabajo o estudio. No siempre resulta sencillo deshacerse de ellas. Pero según yo lo veo, tenemos que intentar reducirlas al máximo, e idealmente eliminarlas por completo.

  3. 30Apriles, entiendo que el autor se refiere a las redes sociales virtuales que realmente son un gran consumidor de tiempo y realmente no aportan nada a las personas normales aunque pueden servir de valvula de escape a apersonas con baja autoestima y/o necesidad de cariño desmesurado

    • @Mina:

      Muchas gracias por tu ayuda en la aclaración ;-)

      Tienes razón, las redes sociales son la fuente por excelencia de las relaciones sociales mediocres, pero sin duda no es la única fuente. También en nuestras relaciones personales “físicas” surgen, mucho más a menudo de lo que nos imaginamos, estas relaciones mediocres. Lo malo es que muchas veces no somos conscientes de ellas, y nos cuesta más trabajo deshacernos de ellas.

  4. Gracias Jero y Mina:

    Hace tiempo, pensaba que eso que decías era egoismo pero, por problemas de salud, alguien me hizo comprender la importancia de lo que dices. Sin embargo, por muy cenizo que sea alguien, debes seleccionar. No siempre es posible discernirlo, y mucho menos fácil, pero siempre podemos hacer un esfuerzo por controlarlo o disminuirlo o salir de la escena en cuestión para verla desde fuera, sin implicarte en ella.

  5. Hola Jero,

    Pues sinceramente yo he aprendido a tomar las oportunidades como lo fue conocerte y conocer tu sitio, a partir de aquí empecé a implementar métodos productivos que me an permitido organizar mejor mi vida y en consecuencia mejorarla.

    Es indudable que las cosas van tomando un cierto camino en base a nuestras necesidades y entre más rápido nos abramos al cambio mejor.

    Saludos mi amigo, espero que estés disfrutando tu estancia con tu familia, te mando todo mi cariño.

    Omar Carreño

    • @Omar:

      No sólo estoy disfrutando de mi estancia, también estoy aprovechando para poner a punto mi sistema productivo y afinar mis objetivos para el próximo año. Regresaré a casa con las pilas bien cargadas, y listo para afrontar un año que estará lleno de oportunidades, estoy seguro de ello :-D

      Un abrazo y Feliz Año Nuevo.

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