A organizarse tocan

A organizarse tocan

Uno de los temas que más me han interesado últimamente (eufemismo para decir “desde hace más de 2 años”) es el de la productividad personal, y particularmente el sistema de organización personal ideado por David Allen, conocido por su método GTD, o Getting Things Done.

Durante este tiempo he tratado de aprender de aquí y de allá, consultando a los titanes en la materia y leyendo algún que otro blog. Pero nada ha impedido que me cayera del burro un montón de veces, y vuelto a subir otras tantas. ¡Difícil de montar este burro! ¡Y yo con más moral que el Coyote persiguiendo al Correcaminos!

¿Por qué organizarme? Bueno, principalmente para alcanzar los objetivos que realmente me importan en la vida. Todo lo que hago cada día debería estar supeditado, en última instancia, a lo que quiero conseguir en las diferentes áreas que me importan: mi familia, mi trabajo, mis finanzas, mi salud… Y bien digo “debería”, porque la triste realidad es que muchas veces me sorprendo haciendo cosas de manera completamente rutinaria, sin ton ni son, o al menos si un objetivo consciente que lo justifique. Así que no es de extrañar que durante los últimos meses haya sentido una creciente falta de control sobre mi propia vida :-(

Por eso, mi primer objetivo antes de terminar este año será definir, y poner en práctica, algo que se parezca a un sistema GTD decente. Básicamente, trataré de rescatar los restos que han quedado de pasados intentos getedianos y, con suerte, nacerá un bonito Ave Fénix organizativo y productivo. De su gestación y parto (¿o será rotura de cascarón?) daré cumplida cuenta en este blog.

A decir verdad, soy consciente de que es difícil, por no decir imposible, que en tan poco tiempo nazca un sistema completo, perfecto e inmutable in saecula saeculorum. Más bien mi Ave Fénix será como el pollito que una vez me regalaron de niño mis padres, al que tuve que cuidar y dar de comer para que creciera y se hiciera un pollo de provecho. Sólo espero que mi sistema GTD no acabe como aquél pollito… de ¡muy buen provecho!

Así que no os sorprendáis si durante las próximas semanas me pongo un poco pesado sobre la materia. Como dice mi padre, el que avisa no es traidor… es avisador ;-)

Artículo original escrito por Jero Sánchez. Sígueme en Twitter.

Foto por Seamus Rowan (via Flickr)

3 comentarios

  1. ¡Ánimo! Yo también intento organizarme (multiples veces)pero la entropía puede conmigo. Últimamente he leido sobre el sistema GTD y sobre ZTD, y voy a intentar aplicar el ZTD porque el GTD me parece muy complejo para lo que tengo que hacer.

    Un saludo

  2. Gracias por tu apoyo y por pasar por aquí, Manolo.

    En mi opinión, GTD es tan complejo o tan sencillo como uno quiera hacerlo. Tengamos en cuenta que GTD no es una implementación particular, sino un conjunto de procesos y hábitos que deberían utilizarse como guía para realizar tu propia implementación, según tus necesidades particulares.

    En cualquier caso, ZTD también me parece un metodo estupendo, que tiene la virtud de haber aderezado GTD con algunos hábitos clásicos de productividad (ya mencionados por Stephen R Covey y Brian Tracy, entre otros), y que puede funcionar muy bien para muchas personas.

    De nuevo, muchas gracias por tu comentario, y espero verte de nuevo por aquí.

  3. Hola Jero Sánchez, veo que este es tu primer post y pues como sabrás quiero iniciarme en el mundo de la productividad personal.

    Al parecer, entre el GTD, ZTD, Autofocus y la Técnica Pomodorro, el que recomiendas y piensas que es mejor para una persona, como yo, desde tu punto de vista es el GTD, es así?

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