Dos años de consultoría artesana

Anís y canelaPues el año ha tocado a su fin y, como no podía ser menos, cualquier parecido con lo «planeado» hace doce meses ha sido pura coincidencia —bueno, también fruto de la obstinación y el compromiso, todo hay que decirlo. Termina un ejercicio en el que cumplo dos años como consultor artesano en efectividad centrada en las personas con un balance muy positivo. Por supuesto, las cosas podrían haber ido mejor. Pero sería injusto por mi parte no reconocer todo lo conseguido en un año marcado por tanta inestabilidad política que, al menos en mi percepción, se ha dejado notar en la actividad de buena parte de las organizaciones españolas.

El año comenzó en enero con una visita relámpago a Amsterdam para compartir estrategias, aprendizajes y planes de negocio con muchos de los partners de la David Allen Company (DAC) de todo el mundo. Mi buen amigo José Miguel Bolívar y yo fuimos en representación de OPTIMA LAB como nuevos partners europeos. Aprovechamos la oportunidad para celebrar el 70 cumpleaños de David Allen junto a su mujer Kathryn —un encanto de mujer, por cierto–, y anunciar oficialmente la llegada de la tan necesaria formación oficial de GTD® a España. Sin duda, que hayamos conseguido traer los cursos oficiales de GTD® a nuestro país es un hito del que me siento muy orgulloso, y por el que siempre estaré agradecido a José Miguel, quien me dio la oportunidad de formar parte del proyecto desde el principio.

Continuar leyendo

#CoreGTD: Las listas de verificación o checklists

Checklist de aviónSorprendentemente —o quizá no debería sorprendernos tanto—, el uso de listas de verificación o checklists es uno de los temas que David Allen decidió tratar más en profundidad en la última revisión de su libro Getting Things Done. Y digo que no debería sorprendernos tanto porque, siendo GTD® una metodología de productividad personal que hace un uso extensivo de listas, parece lógico incluir este tipo especial de listas en la ecuación.

Como hemos visto en anteriores entregas de esta serie, el tercer paso de GTD consiste, entre otras cosas, en crear recordatorios de lo que hemos decidido que hay que hacer para que los asuntos avancen, y en organizar el material de apoyo necesario para llevar a cabo las distintas acciones. Para un número significativo de cosas, identificar la «siguiente acción» física, visible, será más que suficiente para hacer el trabajo. Sin embargo, en algunas ocasiones, puede resultar muy útil hacer uso de listas de verificación.

Continuar leyendo

Acaba con los «ladrones de tiempo» para siempre

Ladrón sorprendidoSi hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo en relación a la productividad personal es que, en los últimos años, la naturaleza del entorno típico en el que se supone que debemos ser productivos ha cambiado enormemente. Nos movemos en entornos cada vez más VUCA, un término que, aunque a algunos no les gusta mucho, refleja una realidad: cada vez tenemos que lidiar con mayor complejidad, imprevistos y cambios en nuestro día a día, tanto en el ámbito laboral como en el personal.

Afortunadamente, en las últimas décadas hemos avanzado bastante en nuestra comprensión sobre los retos que suponen estos entornos, y cuál es la mejor manera de obtener resultados sin morir en el intento, víctimas del estrés y la frustración. No sólo tenemos trabajos como el de Stephen R. Covey o David Allen, que reflejan los aspectos más prácticos de lo que hemos aprendido con respecto a la productividad personal. Durante la última década también se han producido muchos avances desde el campo de la neurociencia, que ya es capaz de explicar por qué funcionan muchos de los principios expuestos por estos autores.

Continuar leyendo

GTD: Gestionando lo personal y lo laboral

Tomando notaEl objetivo principal de la metodología de productividad personal Getting Things Done® es ayudarte a mejorar la manera en que gestionas las cosas que continuamente llaman tu atención, y sobre las que quieres hacer algo al respecto. Por ejemplo, cosas que recuerdas que tienes que hacer, ideas que te gustaría desarrollar, información que puede resultarte útil ahora o en el futuro, etc. No prestarle la debida atención a las cosas que llaman tu atención es la mayor fuente de distracciones, y es la razón principal por la que nos cuesta tanto estar a lo que deberíamos estar, en casa y en la oficina.

Prestar la debida atención a algo significa que, tan pronto como eres consciente de ello, lo anotas en algún sitio. Si además de sacarlo de la cabeza tienes desarrollados los hábitos necesarios para transformar sistemáticamente lo que anotas en un sistema de recordatorios que podamos revisar cuando sea necesario, habrás evitado que las cosas se conviertan en distracciones. De esa manera puedes mantener la atención con más facilidad en cualquier cosa que decidas hacer.

Continuar leyendo